
Por: La Redacción.
Villa Madero, Mich., 16 de abril del 2026.- La violencia contra los defensores de la tierra no da tregua en México. Roberto Chávez, reconocido ambientalista e integrante del Comité de Defensa Ambiental de «El Zangarro», fue asesinado a tiros en un ataque directo que ha consternado a la comunidad y puesto bajo la lupa la omisión de las autoridades.
El activista, quien dedicó su vida a proteger los bosques y mantos acuíferos de la región, fue interceptado por sujetos armados mientras salía a cenar con su familia. Los agresores le dispararon en repetidas ocasiones, impactándolo al menos tres veces en la cabeza, para luego abandonar su cuerpo sobre la carretera.
Familiares y compañeros de lucha denunciaron que el homicidio de Roberto no fue una sorpresa. El activista ya había recibido amenazas de muerte por parte de células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que opera en la zona para controlar la tala ilegal y el cambio de uso de suelo para el cultivo de aguacate.
Pese a que días antes se había alertado al gobierno sobre el incremento del riesgo para los integrantes del comité ambiental, las autoridades no brindaron la protección necesaria. «Lo estaban esperando para matarlo», acusó el también defensor Guillermo Saucedo, señalando directamente la falta de acción del Estado.
La zona boscosa de Michoacán se ha convertido en un campo de guerra donde grupos criminales buscan el control total de la explotación forestal y la resina. Los comuneros han denunciado que, bajo el amparo de la noche, camiones cargados de madera ilegal circulan con total impunidad, mientras los defensores de la naturaleza son eliminados uno a uno por interponerse en el camino de la ambición delictiva.






