
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 6 de mayo del 2026.- En un fallo que sienta un precedente jurídico en el deporte nacional, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa resolvió que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) debe homologar las becas de los atletas paralímpicos con los tabuladores del deporte convencional.
La resolución favorece al paratleta Erick Ortiz Monroy, medallista de plata en los Juegos Parapanamericanos Santiago 2023, a quien la dependencia —ahora bajo la dirección de Rommel Pacheco— le había negado un estímulo equitativo apelando a vacíos en las Reglas de Operación.
El Tribunal determinó que la CONADE incurrió en una «distinción por exclusión tácita». Mientras que el tabulador para deportistas convencionales otorga becas a los primeros cinco lugares de Juegos Panamericanos, en el deporte adaptado el beneficio se restringía únicamente a los ganadores de oro.
«Dicha diferenciación es una forma de discriminación por omisión que atenta contra la equidad, especialmente al tratarse de personas en situación vulnerable», señala la sentencia.
La justicia federal obliga a la CONADE a realizar los siguientes ajustes en favor de Ortiz Monroy:
- Incremento de beca: Deberá pasar de 6 mil pesos (monto asignado como «atleta en desarrollo») a 22 mil pesos mensuales, cantidad correspondiente a un medallista de plata.
- Pago retroactivo: La dependencia debe cubrir la diferencia acumulada desde enero de 2024.
- Medidas coercitivas: En caso de incumplimiento, los funcionarios responsables podrían enfrentar multas de hasta 27 mil pesos (230 UMA) e incluso la separación del cargo.
Aunque el conflicto legal inició durante la gestión de Ana Gabriela Guevara, la administración de Rommel Pacheco ha mantenido la defensa jurídica del criterio desigual. Pese al discurso oficial de «poner a los deportistas al centro», las Reglas de Operación para 2025 y 2026 mantienen la disparidad en la premiación de logros equivalentes entre el deporte adaptado y el convencional.
Erick Ortiz, quien además de atleta es abogado, destacó que este es el primer paso para generar jurisprudencia (se requieren cinco sentencias en el mismo sentido) que proteja a futuros talentos de la «amedrentación» y el silencio institucional.






