
Por: Estela Melka Ben-Ami.
Newark, NJ., a 8 de mayo del 2026.- En una maniobra de control de daños ante lo que amenazaba con ser un escándalo de relaciones públicas, el estado de Nueva Jersey anunció una reducción en las tarifas especiales de transporte para la Copa Mundial 2026. Tras una ola de indignación ciudadana, el costo del boleto de ida y vuelta al MetLife Stadium bajará de 150 a 105 dólares, una cifra que, a pesar del recorte, sigue siendo un 700% superior a la tarifa regular de 13 dólares.
La gobernadora demócrata Mikie Sherrill ordenó a la agencia New Jersey Transit buscar financiamiento privado para subsidiar el costo, intentando evitar que los contribuyentes locales carguen con la factura de la logística mundialista. Sin embargo, el recargo sigue siendo visto por analistas como un «impuesto al fan», justificando los costos operativos de una sede que espera recibir a 40,000 usuarios de transporte público por partido, dado que el estacionamiento en el estadio será prácticamente inexistente.
La FIFA, que rara vez interviene en políticas locales de transporte, ya había advertido sobre el «efecto disuasorio» que estos precios podrían tener en la asistencia. Mientras ciudades como Dallas, Houston y Los Ángeles han optado por mantener sus tarifas habituales para fomentar el flujo de visitantes, Nueva Jersey se mantiene como la sede más costosa para los aficionados, una etiqueta incómoda para el estado que albergará la gran final el 19 de julio.
La controversia llega en un momento delicado, coincidiendo con las declaraciones del presidente Donald Trump, quien admitió que incluso él consideraría excesivos los precios para el torneo. Con potencias como Brasil, Francia y Alemania programadas para jugar en el MetLife, la pregunta para las autoridades locales ya no es solo logística, sino ética: ¿se está convirtiendo el Mundial en un evento exclusivo para la élite financiera?
Aunque las empresas privadas han comenzado a «dar un paso al frente» para cubrir los costos, la tensión entre el beneficio económico del evento y el acceso para el aficionado promedio sigue siendo el tema central en la antesala de la inauguración el 13 de junio.






