
Por: La Redacción.
Austin, Texas., a 16 de mayo del 2026.- En una declaración que escala la tensión bilateral a niveles críticos, Ammon Blair, investigador estadounidense, denunció ante el Senado de Texas que el brote de gusano barrenador que mantiene cerrada la frontera no es un accidente biológico, sino una consecuencia directa del control criminal en México. Blair calificó a México como un “narcoestado autocrático” donde el gobierno y los cárteles operan en una «simbiosis voluntaria» que ya infectó la economía legítima, incluyendo la ganadería.
Según el especialista, el avance del gusano barrenador hacia el norte no es casualidad: sigue exactamente las mismas rutas de contrabando de los cárteles y los corredores utilizados para el tráfico de migrantes desde el Tapón del Darién.
«El brote ha sido rastreado y los patrones coinciden con las rutas de tráfico de los cárteles. Se integraron directamente en economías legítimas y ahora la cadena de suministro ganadero funciona bajo ese entorno criminal», sentenció Blair ante el Comité de Agricultura de Texas.
Este mes de mayo de 2026 marca el primer aniversario del cierre fronterizo impuesto por la administración Trump tras detectarse los primeros casos. Aunque México ha intentado operativos de contención mediante la liberación de moscas estériles, para Washington el problema no es solo técnico, sino estructural.
Blair subrayó que México ocupa el primer lugar mundial en mercados criminales, lo que hace imposible garantizar la sanidad animal cuando los grupos delictivos controlan el transporte y el comercio de ganado.
Mientras el gobierno de México asegura que las medidas de dispersión de insectos son «consistentes» con las de EE. UU., la realidad en Texas es de desconfianza total. La acusación de que los cárteles utilizan el ganado como fachada para sus operaciones pone en duda cualquier reapertura próxima, afectando directamente a estados exportadores como Chihuahua.
Con información de Latinus.






