
Por: La Redacción.
Buenos Aires, Argentina., a 16 de mayo del 2026.- Lo que comenzó como un crucero de ensueño hacia la Antártida se ha convertido en una pesadilla internacional. Las autoridades argentinas rastrean contra reloj el itinerario de una pareja neerlandesa, señalada como el «paciente cero» de un brote de hantavirus que ya infectó a 11 personas a bordo del MV Hondius. Sin embargo, la ciencia ha quedado atrapada en medio de una guerra de acusaciones entre Argentina y Chile.
La tensión estalló cuando se difundió la teoría de que el contagio ocurrió en un basurero de Ushuaia, lugar frecuentado por observadores de aves. Las autoridades de Tierra del Fuego no tardaron en reaccionar, calificando la versión como una «maniobra para ensuciar el destino» y sugiriendo, incluso, que agentes chilenos podrían estar detrás de los rumores para robarle a Ushuaia el título de «Puerta a la Antártida».
La pareja neerlandesa recorrió Argentina, Chile y Uruguay en coche durante semanas. Lo extraño es que:
- Neuquén en la mira: El virus detectado es genéticamente similar a una cepa de 2018 de Neuquén, pero la pareja estuvo ahí fuera del periodo de incubación.
- Zonas «Seguras»: Visitaron Mendoza, Misiones y Uruguay, lugares donde la peligrosa cepa Andes (la que se transmite de persona a persona) no es endémica.
- Ushuaia bajo la lupa: Aunque nunca ha habido hantavirus en Tierra del Fuego, científicos viajarán para capturar ratas y descartar que el virus se haya desplazado al fin del mundo.
Especialistas de Bariloche sugieren que la tragedia en el MV Hondius se debió a una falta de conocimiento. A diferencia de los médicos locales en la Patagonia, que saben aislar el hantavirus de inmediato, el personal del crucero extranjero habría ignorado que esta cepa se contagia entre humanos, permitiendo que el virus se propagara en los pasillos cerrados del barco.






