Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 30 de mayo del 2026.- En un despliegue de fuerza política que buscó cerrar filas ante la crisis que atraviesa la administración estatal, el dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, lanzó este sábado una andanada de críticas contra el gobierno federal, elevando el tono del conflicto entre la oposición y la Cuarta Transformación.

Durante su visita a Chihuahua, Jorge Romero no solo acudió a refrendar el apoyo institucional a la gobernadora María Eugenia Campos Galván frente al escándalo del «CIA-Gate», sino que utilizó el escenario para marcar una línea divisoria tajante en la narrativa política nacional: la tesis de la «persecución selectiva».

El mensaje del dirigente nacional fue directo y carente de matices: para la dirigencia del PAN, las investigaciones judiciales que hoy tienen en la mira al gobierno de Chihuahua no son producto de la rendición de cuentas, sino una herramienta de represalia política.

“A los panistas nos persiguen, a los del narco los protegen”, sentenció Jorge Romero. Con esta frase, el dirigente nacional intenta homologar la crisis local de Chihuahua con un discurso nacional que busca retratar al gobierno federal como una administración cómplice del crimen organizado, mientras utiliza el aparato de justicia para desarticular a sus principales cuadros opositores.