Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 13 de julio del 2026.- El alcalde con licencia de Ciudad Juárez y aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación denunció que el estado atravieza por una deuda histórica debido a los malos manejos financieros de administraciones emanadas del PRIAN.

De acuerdo con las declaraciones del consejero nacional de Morena, la deuda estatal ha alcanzado la cifra de 64 mil millones de pesos, lo que se traduce en un endeudamiento per cápita de aproximadamente 13 mil 800 pesos por cada chihuahuense.

El punto central de la crítica de Pérez Cuéllar no reside únicamente en la magnitud del pasivo, sino en la opacidad sobre su destino. «Lo más grave no es solamente el tamaño de la deuda, sino que nadie sabe dónde está ese dinero. No se refleja en carreteras, en infraestructura, en escuelas, ni en las obras hidráulicas que tanto necesitan las familias de Chihuahua».

En ese sentido, Pérez Cuéllar cuestiona la gestión del presupuesto estatal, al afirmar que los gobiernos anteriores priorizaron los privilegios y el gasto corriente por encima de las necesidades prioritarias de la población. Para el aspirante morenista, existe un patrón de despilfarro que ha dejado al estado rezagado en términos de infraestructura de alto impacto.

En contraparte, Pérez Cuéllar propuso el modelo de administración aplicado en Ciudad Juárez como una alternativa de gobierno. Según el exalcalde, esta gestión ha logrado ejecutar obra pública «histórica» sin recurrir a la contratación de nueva deuda.

Este señalamiento busca posicionar la visión de la Cuarta Transformación en Chihuahua, fundamentada en la disciplina financiera y la inversión pública con sentido social.

La retórica de Pérez Cuéllar sugiere un modelo de gobierno que busca desmarcarse de las prácticas tradicionales, poniendo el acento en la eficiencia administrativa frente a la crisis que hoy enfrenta la administración de María Eugenia Campos Galván.

Ante el cuestionamiento de la  que queda planteada para la ciudadanía y los entes fiscalizadores es clara: ante una deuda de esta envergadura, ¿dónde se encuentra la evidencia material del gasto y cómo se proyecta la sostenibilidad financiera de un estado cuyo futuro parece estar comprometido por los compromisos del presente?