
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 5 de junio de 2026. — Ante los recientes señalamientos mediáticos en su contra, la presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados De la Rosa, desestimó las acusaciones que realizó la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez Hernández quien vinculó el retiro de la visa de la morenista con presuntas actividades ilícitas, calificándolas como una estrategia de «difamación sin sustento».
Granados De la Rosa enfatizó que, lejos de ser una denuncia formal, los ataques responden a una táctica para desviar la atención de los antecedentes que, a su juicio, pesan sobre Acción Nacional. «Lo que vimos no fue una denuncia seria, fue un intento de difamación», sentenció la dirigente morenista.
La lideresa estatal de Morena marcó una línea divisoria entre su instituto político y el blanquiazul, al enlistar una serie de casos judiciales y periodísticos que, aseguró, documentan vínculos de panistas con el crimen organizado y actos de corrupción.
Entre los casos mencionados por Granados De la Rosa destacan:
- Genaro García Luna: Sentenciado en Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico.
- Francisco García Cabeza de Vaca: Con órdenes de aprehensión vigentes por delincuencia organizada y lavado de dinero.
- Christian von Roehrich: Bajo proceso por asociación delictuosa, vinculado directamente al dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, por el denominado «Cártel Inmobiliario».
Asimismo, Granados De la Rosa recordó las denuncias previas realizadas por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa sobre el control interno y tráfico de influencias dentro de la cúpula del PAN en la Ciudad de México. También citó investigaciones contra otros cuadros panistas, incluyendo a Sergio Estrada Cajigal y diversos alcaldes en Morelos, por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Respecto a las declaraciones de la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez Hernández, sobre la cancelación de su visa, Granados respondió con ironía al sugerir que la dirigente blanquiazul podría corroborar la situación gracias a «la gran comunicación que tiene con el gobierno extranjero».
En cuanto a los cuestionamientos contra el diputado federal Federico Döring, la dirigente de Morena lo acusó de operar intereses privados mediante conexiones en el gobierno de la Ciudad de México para obtener concesiones irregulares. «Antes de lanzar acusaciones al aire, deberían explicar su propio historial», subrayó.
Granados cerró su posicionamiento reafirmando que Morena no permitirá que la agenda pública se dicte a través de campañas de desprestigio basadas en rumores. «Nosotros damos la cara, trabajamos de frente al pueblo y no tenemos nada que ocultar. A diferencia de ellos, nuestra autoridad moral está intacta», puntualizó.
Finalmente, la dirigente estatal hizo un llamado a elevar el nivel del debate político, instando a que cualquier acusación sea presentada ante las instancias judiciales correspondientes y respaldada por pruebas contundentes, en lugar de recurrir a ataques mediáticos.






