Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 5 de junio del 2026.- Tras la controversia generada por el retiro de visas a diversos personajes políticos vinculados a Morena, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, hizo un llamado a la mesura, criticando la estrategia de «escarnio» que, a su juicio, ha adoptado la dirigencia estatal del PAN.

Respecto a las declaraciones de la dirigencia panista sobre el estatus migratorio de militantes morenistas, Estrada Sotelo sostuvo que la información ha sido aclarada y respaldada con documentación. Al ser cuestionado sobre si existe una «amenaza» o acción directa del gobierno estadounidense, el diputado fue enfático en su postura de deslinde:

«Yo no lo puedo saber, porque no soy el gobierno de Estados Unidos». El legislador reiteró que su interés radica en el debate de ideas frontales y argumentadas, distanciándose de las especulaciones sobre procesos migratorios ajenos a su esfera de competencia.

Uno de los puntos centrales de la intervención de Estrada Sotelo fue la condena a la incursión de temas de índole privada en la confrontación partidista. El coordinador se refirió específicamente a los señalamientos realizados contra la senadora con licencia, Andrea Chávez Treviño «¿Qué tiene que ver, hombre, un bebé, el embarazo, meterse en esas cosas? Yo creo que eso ya no es correcto».

Por lo que Estrada Sotelo calificó dichas acciones como «lamentables» y señaló que la dirigencia del PAN parece estar más enfocada en «hacer apuestas» y magnificar conflictos que en sustentar una agenda legislativa sólida.

Finalmente, el coordinador de Morena subrayó que, si bien el debate y la confrontación política son elementos naturales del ejercicio legislativo, estos deben mantenerse dentro de límites éticos. «La confrontación política, el debate es válido. Yo soy alguien que mantengo una postura de política y de ideas frontal, pero en la mayoría de las veces, lo mayor argumentada posible».

Con este posicionamiento, el grupo parlamentario de Morena busca cerrar el capítulo de las especulaciones migratorias, instando a los actores políticos de Chihuahua a elevar la calidad del diálogo público y evitar el uso de situaciones personales como herramienta de desgaste político.