Por: Sandra Dueñes Monárrez

Ciudad Juárez, Chih., a 17 de junio del 2026. – En una declaración que ha despertado tanto críticas como comentarios irónicos, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar arremetió nuevamente contra la Torre Centinela, calificándola como un «derroche inútil» para la ciudad. Sin embargo, lo que ha elevado el tono del debate es su propuesta para darle un giro radical al destino del inmueble si estuviera en sus manos.

El «plan» para la Torre: ¿Vivienda de interés social? El mandatario municipal cuestionó la viabilidad del proyecto estatal, señalando que, ante la imposibilidad de que la obra se concluya de manera integral, el erario público no debe seguir absorbiendo los costos operativos de un «elefante blanco».

En un ejercicio de prospectiva política, Pérez Cuéllar planteó una salida pragmática pero inesperada: «Yo se la vendería al INFONAVIT», sentenció el edil, sugiriendo que la estructura podría transformarse en vivienda vertical de interés social, aprovechando que el instituto cuenta con los recursos necesarios para ese fin.

Según el alcalde, esta medida permitiría recuperar parte del dinero invertido y redireccionarlo hacia obras con un impacto social real, como la mejora en distribuidores viales y infraestructura útil para la ciudadanía.

Más allá de la propuesta inmobiliaria, Pérez Cuéllar fue incisivo al señalar que la tecnología en seguridad no depende de la altura de un edificio. Comparó la Torre con la ampliación del Centro de Respuesta Inmediata (CERI), la cual, a su juicio, ya cuenta con la pantalla de vigilancia más grande de Latinoamérica y capacidades de análisis de datos y reconocimiento facial sin necesidad de una torre ostentosa.

El alcalde aprovechó para lanzar un dardo a los funcionarios estatales que han posado para fotografías en la obra inconclusa: «Se pusieron en una que agarraba una cuerda para escalarla para abajo, pues yo creo que sí se siente Batman cuando se sube ahí», ironizó el munícipe, desestimando las apariciones mediáticas en el lugar como un ejercicio de simulación.

Con esta postura, Pérez Cuéllar reafirmó su postura de no destinar recursos municipales para equipar la obra, dejando claro que, para su administración, el dinero de los juarenses tiene prioridades mucho más terrenales que la monumentalidad de la seguridad estatal.