
Por: Sandra Dueñes Monárrez
Chihuahua, Chih., a 16 de junio del 2026.- En un encuentro con medios de comunicación, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, abordó los recientes resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, aprovechando el espacio para deslindar a su administración de los cuestionamientos sobre la violencia en la entidad y dirigir una crítica severa hacia las políticas del Gobierno Federal.
La mandataria estatal inició su intervención remitiendo a los asistentes a los datos dados a conocer previamente por el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez y con tono afirmativo, Campos Galván aseguró que la percepción de seguridad en Chihuahua ha mejorado, situando al estado en un «mejor lugar» dentro de las mediciones trimestrales del organismo autónomo.
Al enlistar los municipios con mayor percepción positiva —Guachochi, Guadalupe y Calvo, Parral, Delicias, Cuauhtémoc y la capital—, la gobernadora cambió el tono de su discurso al ser cuestionada sobre los señalamientos de legisladores de Morena, quienes han calificado la estrategia estatal como un área de «campaña política» y han etiquetado a su administración bajo el concepto de «gobierno de la muerte».
Lo anterior, en respuesta a lo expresado el día de ayer tras su reaparición luego de 12 días de ausencia donde calificó al gobierno de Morena como el “partido de la muerte” y de igual manera edil juarese Cruz Pérez Cuéllar como el “alcade de la muerte”
Ante estos señalamientos, Campos Galván respondió con una contraofensiva discursiva, desestimando las críticas y trasladando la responsabilidad de la crisis de seguridad a nivel nacional, donce aseveró que, “bueno, yo creo que es importante destacar que, mientras aquí en el estado de Chihuahua defendemos la vida desde su misma concepción, en el país tenemos, eh desgraciadamente, mujeres que sufren todos los días con pico y pala, bajo el sol, buscando ya no a sus hijos, sino a los huesos de sus hijos. Que ha habido alcaldes que han pedido protección… y le fue negada y desgraciadamente se cometió esta atrocidad sobre él, fue asesinado. Que al día de hoy la cuenta son cinco alcaldes asesinados en Oaxaca, ese es el ‘gobierno de la muerte’. Son los hechos, no los dichos».
Durante la ronda de preguntas, la gobernadora enfrentó dificultades al precisar los detalles técnicos de la encuesta del INEGI que ella misma citó. Al ser cuestionada sobre el dato exacto de la medición, admitió: «Eh, no, no tengo el dato». Sin embargo, ratificó la periodicidad trimestral del ejercicio estadístico al señalar: «Pero es trimestral, la podemos revisar, es trimestral».
Pese a la falta de precisión sobre las cifras específicas durante el diálogo, Campos insistió en la legitimidad de la información proporcionada por su gobierno asegurando lo siguiente:
«Más que se está reforzando la seguridad, yo quiero platicarles y quiero compartirles que el estado de Chihuahua, los datos que tienen, son datos verídicos, son datos que realmente son los que son, que nosotros no maquillamos los datos. Entonces es importante ver y preguntar en otros estados de la República también si esa percepción, y sobre todo ese número, puede ser el que realmente esté sucediendo en el estado».
La intervención de la titular del Ejecutivo estatal subraya la polarización existente entre el Gobierno del Estado y la oposición respecto a la interpretación de los indicadores de violencia, evidenciando una estrategia comunicativa que busca trasladar el foco del debate político hacia el ámbito nacional, ante las críticas directas sobre la gestión de seguridad local.






