
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 20 de junio de 2026. —El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, calificó el dictamen de la reciente reforma electoral aprobada en comisiones impulsada por una alianza entre PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y Partido Verde— como una «ley agandalle», advirtiendo que los cambios representan un retroceso en los mecanismos de participación ciudadana y una concentración de facultades para la clase política.
La postura del legislador morenista se centra en varios ejes que, a su juicio, vulneran la equidad y la representatividad en los procesos electorales:
Estrada Sotelo criticó que el proyecto permita que un mismo aspirante compita simultáneamente por la presidencia municipal, integre la planilla de regidores y acceda a una regiduría por la vía plurinominal.
El legislador denunció la eliminación de los avances legales para la elección directa de regidores, una demanda histórica de la sociedad civil que, según advirtió, deja sin efecto una ruta de democratización previamente asumida y respaldada por criterios jurisdiccionales.
Respecto a la reducción del número de regidores propuesta por Acción Nacional, el coordinador de Morena señaló la falta de criterios objetivos, argumentando que la fórmula actual ignora la proporcionalidad poblacional al otorgar un número de ediles similar a municipios con demografías y presupuestos drásticamente distintos.
Además de los puntos anteriores, el diputado señaló una falta de «exhaustividad» en el proceso legislativo. De acuerdo con el coordinador, el dictamen aprobado omitió analizar más de veinte de las 33 iniciativas presentadas, entre ellas, una propuesta de su bancada para modificar el sistema de representación proporcional en el Congreso.
Dicha iniciativa planteaba asignar las diputaciones plurinominales a los candidatos con mejores porcentajes de votación en territorio, buscando legitimar la integración del Legislativo. «No dicen que no; simplemente la ignoran», sentenció Estrada Sotelo.
Finalmente, el legislador calificó como «simulación» las acciones afirmativas contempladas en la reforma para grupos históricamente excluidos. Al reservar apenas un dos por ciento de los espacios en cabildos para personas con discapacidad y de la diversidad sexual —sectores que poseen una representación demográfica mucho mayor—, Estrada argumentó que la reforma no garantiza una inclusión real, sino una representación meramente simbólica.
El dictamen, que ha generado una fractura visible en el Congreso, enfrenta ahora el escrutinio público ante las alertas lanzadas por la bancada de Morena sobre una posible vulneración de principios constitucionales e incertidumbre jurídica de cara a los próximos procesos electorales.






