Por: La Redacción

Ciudad de México., a 7 de julio del 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo ha intensificado la presión diplomática contra el gobierno de Estados Unidos, exigiendo una aclaración definitiva sobre las circunstancias que rodearon la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024. El punto de quiebre ha sido la reciente exhibición pública, en un museo de Nuevo México, de la aeronave utilizada para trasladar al líder del Cártel de Sinaloa a territorio estadounidense.

La mandataria anunció la elaboración de un informe detallado que contrastará las comunicaciones oficiales entre ambos países, los reportes de autoridades estadounidenses y las investigaciones propias de México. La exigencia surge ante las persistentes dudas sobre la participación de agencias de inteligencia de Estados Unidos en territorio nacional, una posibilidad que Washington negó categóricamente tras el arresto.

En su momento, el entonces embajador estadounidense, Ken Salazar, afirmó que en la operación no se utilizaron recursos, pilotos ni agentes de su país. Sin embargo, la reciente donación del avión Beechcraft King Air por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI) al Museo del Aire War Eagles —donde se exhibe como herramienta educativa— ha revivido las suspicacias sobre el verdadero rol de las autoridades estadounidenses.

 “La forma en que se realizó esta detención debe esclarecerse. Es importante conocer quién dijo la verdad y quién no”, declaró Sheinbaum Pardo, enfatizando que el objetivo es salvaguardar la soberanía nacional frente a un operativo que, hasta la fecha, mantiene versiones encontradas.

El caso de Zambada, quien alegó haber sido secuestrado mediante engaños por Joaquín Guzmán López para abordar la aeronave, ha sido un foco de tensión constante. Tras aterrizar en el condado de Doña Ana, Texas, ambos sujetos quedaron bajo custodia, enfrentando posteriormente procesos judiciales en Estados Unidos donde ambos se declararon culpables de cargos relacionados con el narcotráfico.

El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República, integrará un expediente que incluirá los testimonios del entonces fiscal Alejandro Gertz Manero y la documentación diplomática intercambiada. La exhibición del avión no solo ha servido como recordatorio del histórico arresto, sino que ha reactivado un debate político sobre la transparencia en la cooperación binacional contra el crimen organizado y los límites de la actuación de las agencias extranjeras en suelo mexicano.