Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 17 de septiembre del 2026.-  En su intento por contener la presión financiera internacional, TV Azteca —propiedad de Ricardo Salinas Pliego— solicitó formalmente ante una corte de Estados Unidos el reconocimiento de su proceso de concurso mercantil mediante el Capítulo 15 de la legislación de bancarrotas de ese país.

El movimiento busca extender los efectos legales del proceso de insolvencia que se ventila en México para frenar acciones legales individuales por parte de acreedores estadounidenses y centralizar las negociaciones bajo la jurisdicción nacional.

La petición ingresada por la televisora no representa un procedimiento paralelo de reorganización ni abre una nueva quiebra en territorio estadounidense. Su propósito central es servir como un mecanismo de auxilio legal para proteger los activos de la empresa en el extranjero y obligar a fondos e instituciones financieras con intereses en EE. UU. a someterse a las reglas del concurso mercantil declarado el pasado 6 de julio por el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, dentro del expediente 22/2026-II.

Este recurso se da en un momento clave de la etapa de conciliación de 180 días naturales otorgada a la empresa, la cual busca poner orden a una disputa financiera arrastrada desde hace años con tenedores de bonos extranjeros.

El conflicto transfronterizo tiene sus raíces en 2017, cuando TV Azteca colocó aproximadamente 400 millones de dólares en notas no garantizadas. La crisis de pagos estalló en febrero de 2021, fecha en la que la televisora dejó de cubrir los intereses correspondientes, detonando que un grupo de acreedores —representados por The Bank of New York Mellon, e integrado por fondos como Cyrus Capital Partners y Contrarian Capital Management— exigiera la aceleración del cobro.

La tensión escaló en 2023, cuando dichos acreedores intentaron infructuosamente empujar un proceso involuntario de Capítulo 11 en una corte de Nueva York, el cual fue desestimado tras determinarse que existían disputas de buena fe sobre los montos reclamados.

Mientras que la directiva de la televisora ha enmarcado la solicitud ante las autoridades estadounidenses como un paso indispensable para avanzar en su reestructura con «orden, transparencia y certeza», especialistas financieros apuntan que este tipo de maniobras reflejan la compleja batalla legal que enfrenta uno de los conglomerados de medios más grandes de México para evitar el embargo de activos internacionales.

El éxito de esta estrategia dependerá de que la corte estadounidense valide el proceso mexicano, obligando a los acreedores institucionales a negociar bajo una mesa común en un litigio que continúa tensando las relaciones financieras entre los corporativos de Salinas Pliego y el mercado de deuda extranjero.