
Por Redacción
Guadalupe y Calvo, Chih., a 24 de septiembre del 2026.- Ante la vulnerabilidad extrema y la omisión institucional que dejó a dos familias en el desamparo total tras ser arrasadas sus viviendas por incendios, el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, Arturo Medina Aguirre, entregó la construcción de dos casas edificadas desde cero con recursos de carácter personal y familiar.
Las acciones se concretaron en una de las regiones más marginadas de la entidad, donde la pérdida del patrimonio ponía en riesgo directo el bienestar y la estabilidad de menores de edad y madres de familia que enfrentaban la intemperie sin el respaldo de los esquemas de protección civil y asistencia social gubernamental.
Los siniestros habían devorado por completo los hogares de las familias beneficiadas, dejándolas sin medios económicos para la reconstrucción. Sin embargo, el caso puso de manifiesto una crítica constante en las zonas serranas: la lentitud o el desinterés de las autoridades locales y municipales más inmediatas para activar protocolos de auxilio y restitución de vivienda a los sectores vulnerables.
Ante el vacío institucional, el legislador optó por canalizar fondos propios y el esfuerzo de su núcleo familiar para levantar los inmuebles, evidenciando una dinámica de suplencia donde la filantropía personal o el activismo político terminan cubriendo las tareas esenciales que corresponden por obligación legal a las administraciones públicas.
Durante la entrega de los espacios habitables, Medina Aguirre lamentó la falta de sensibilidad oficial frente a las tragedias que golpean a las comunidades más alejadas del estado, señalando que la asistencia a la población no puede depender de la casualidad o del esfuerzo aislado de particulares.
“Perder una casa es perder el patrimonio que se construyó con años de trabajo y sacrificio. (…) No podíamos permanecer indiferentes ante la necesidad de dos familias que habían perdido prácticamente todo”, expresó el diputado, al tiempo que cuestionó la ausencia de respuesta gubernamental oportuna.
Si bien la culminación de este proyecto devolvió la seguridad jurídica y material a los menores y a las madres de familia involucradas, el episodio deja abierta la lectura crítica sobre las deficiencias estructurales en materia de atención a desastres domésticos y la persistencia de comunidades serranas que continúan dependiendo de apoyos discrecionales para superar condiciones de emergencia extrema.






