Por: La Redacción.

Nueva York, EUA., a 1 de octubre del 2026.- Un nuevo retraso burocrático volvió a pausar el proceso penal contra Rafael Caro Quintero en Estados Unidos. La Corte Federal del Distrito Este de Nueva York reprogramó la audiencia del fundador del extinto Cártel de Guadalajara, trasladándola del 1 al 14 de octubre de 2026 debido a conflictos en la agenda del tribunal.

La resolución, notificada apenas un día antes de la cita original, dispone que la comparecencia se lleve a cabo a las 11:00 horas ante el juez Frederic Block. En la misma diligencia está citada la comparecencia de su sobrino y presunto operador, Ismael Quintero Arellanes, coacusado dentro de la misma causa penal.

Aunque el aplazamiento es de solo 14 días, el ajuste refleja la lentitud y complejidad procesal que rodea al expediente criminal del capo mexicano, cuyo juicio de fondo permanece programado hasta el 8 de marzo de 2027.

El caso instruido por la fiscalía estadounidense abarca más de cuatro décadas de presunta actividad criminal. El expediente señala a Caro Quintero por la fundación del Cártel de Guadalajara en la década de 1980 —junto a Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo—, el tráfico masivo de marihuana, metanfetaminas, heroína y cocaína, así como la operación de una estructura de sicariato.

Asimismo, la fiscalía mantiene como eje central de la acusación el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena Salazar, perpetrado en 1985; un crimen emblemático que por décadas redefinió las relaciones de seguridad entre México y Estados Unidos.

Por su parte, la inclusión en el proceso de Ismael Quintero Arellanes apunta a demostrar la continuidad de la estructura familiar, pues los fiscales sostienen que su rol permitió a Caro Quintero mantener influencia operativa y nexos estratégicos que posteriormente se vincularon con el Cártel de Sinaloa.

Más allá de los ajustes en el calendario, uno de los principales frentes de batalla jurídica se centra en las condiciones bajo las cuales se juzgará al capo. La fiscalía neoyorquina ha insistido en la implementación de un jurado anónimo y parcialmente aislado del exterior para evitar presiones o represalias.

No obstante, la defensa legal encabezada por el abogado Mark de Marco ha rechazado la medida, argumentando que el anonimato del jurado predispone un juicio de culpabilidad anticipado y transgrede el principio de presunción de inocencia.

Con la reprogramación para el 14 de octubre, el tribunal neoyorquino posterga la definición de estas medidas cautelares, mientras la defensa y la fiscalía continúan perfilando sus estrategias de cara al juicio fijado para 2027.