
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 12 de octubre del 2026.- El gobierno de Estados Unidos mantuvo a México en el Nivel 2 de su Informe sobre Trata de Personas 2026, una clasificación que reconoce los esfuerzos oficiales, pero advierte que el país sigue sin cumplir por completo con los estándares mínimos necesarios para erradicar este delito. El reporte, que evalúa las acciones implementadas entre abril de 2025 y marzo de 2026, pone al descubierto una radiografía alarmante de impunidad, desprotección institucional y el grave riesgo al que se enfrentan los sectores más vulnerables de la población.
Durante 2025, las autoridades mexicanas reportaron la apertura de 489 investigaciones a nivel federal y estatal por el delito de trata de personas. Sin embargo, de ese universo, los fiscales únicamente iniciaron procesos penales contra 268 sospechosos, de los cuales 177 casos correspondieron a trata sexual y 37 a explotación laboral, dejando el resto en modalidades no especificadas.
Permanecer en el Nivel 2 significa que, si bien existen acciones gubernamentales, persisten deficiencias estructurales graves que impiden una respuesta efectiva del Estado. Entre las fallas más destacadas por el Departamento de Estado se encuentran:
- Dificultades persistentes en la identificación correcta de las víctimas.
- Bajos índices en la investigación y condena firme de los responsables.
- Carencias severas en la protección de menores y migrantes.
- Acceso limitado o nulo a atención médica, psicológica y legal integral para las víctimas.
- Escasez y falta de uniformidad en la disponibilidad de refugios especializados.
- Omisiones en la investigación de posibles redes de complicidad oficial.
El informe delinea contextos regionales donde la población está expuesta de manera crítica a la operación de redes de explotación:
- La frontera sur y norte: Los migrantes y solicitantes de asilo que cruzan o varan en el territorio nacional quedan a merced de grupos criminales que los extorsionan, secuestran u obligan a trabajar para saldar deudas de traslado. Asimismo, las ciudades fronterizas son focos rojos de explotación sexual comercial infantil y captación mediante falsas ofertas laborales.
- Zonas agrícolas: Los jornaleros —con alta presencia de comunidades indígenas y familias desplazadas por la pobreza— sufren condiciones deplorables de trabajo forzado. Esto incluye retención de salarios, endeudamiento impuesto por reclutadores, cobros ilegales de comisiones, amenazas de violencia y viviendas precarias sin acceso básico a agua o salud.
- Tlaxcala y zonas turísticas: Se documenta una prevalencia alta de trata sexual infantil, particularmente en Tlaxcala mediante la manipulación de niñas y adolescentes a través de relaciones sentimentales o familiares. En los centros turísticos, la explotación sexual comercial de menores involucra tanto a nacionales como a extranjeros procedentes de Estados Unidos, Canadá y Europa occidental.
La vulnerabilidad está estrechamente ligada a la pobreza, la discriminación y la violencia sistémica. Las mujeres, niñas, niños y adolescentes continúan siendo reclutados mediante engaños en redes sociales, aplicaciones de citas o falsas promesas de empleo y ayuda migratoria. Por su parte, los hombres y mujeres sometidos a trabajo forzado abarcan sectores que van desde la manufactura y la construcción hasta el servicio doméstico, la minería y las ventas callejeras.
Finalmente, el documento advierte que los migrantes indocumentados frecuentemente evitan denunciar por temor a la deportación o a ser criminalizados por las propias autoridades, evidenciando que los servicios de apoyo y reintegración a largo plazo siguen siendo sumamente limitados y desiguales en todo el país.






