
Por: La Redacción.
Ciudad del Vaticano., a 28 de octubre del 2026.- En el marco de su próxima gira apostólica por América del Sur —programada del 6 al 17 de noviembre—, el papa León XIV sostendrá reuniones con víctimas de abusos sexuales y psicológicos perpetrados por miembros del clero en Uruguay, Argentina y Perú.
El anuncio fue confirmado por la Santa Sede a través de un comunicado oficial, en el que argumentó que los encuentros buscan reflejar el «deseo del Papa de expresar su cercanía» y trabajar en el desarrollo de «caminos hacia la sanación» y entornos seguros dentro de la estructura eclesial.
«Estos encuentros reflejan el deseo del Papa de expresar su cercanía con quienes han sufrido -y continúan sufriendo- a causa de esta violencia», detalló el Vaticano, evitando precisar las fechas exactas o las identidades de los participantes por razones de confidencialidad.
La parada en Perú se perfila como el punto de mayor exigencia y tensión mediática para el Pontífice. En el país andino —del cual el Papa posee la nacionalidad por su labor previa como misionero y obispo—, sobrevivientes del movimiento Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) han exigido formalmente una audiencia con el jefe de la Iglesia católica.
Dicha organización fue disuelta el año pasado tras una prolongada investigación instigada durante el pontificado de Francisco, la cual destapó redes de abusos físicos, psicológicos y sexuales dirigidas por sus altos mandos. A pesar de que la Santa Sede anunció en abril un esquema para compensar a los afectados, los colectivos de víctimas señalan que los procesos de reparación financiera y acompañamiento legal avanzan de manera pausada en la región.
La ratificación del viaje internacional ocurre a un mes de que el pontífice estadounidense fuera sometido a una cirugía mayor por un adenocarcinoma pulmonar, intervención en la que le fue extirpado un lóbulo.
Pese a la exigente logística de atravesar tres países latinoamericanos en un periodo de once días, la Oficina de Prensa del Vaticano confirmó que la salud del Santo Padre no presenta «contraindicaciones» clínicas que impidan la realización del itinerario.
La inclusión de reuniones con víctimas en la agenda papal se ha convertido en un protocolo recurrente en los viajes apostólicos —como ocurrió recientemente en Francia y España—. Sin embargo, la efectividad de estos gestos simbólicos continúa bajo el escrutinio de organizaciones internacionales y defensores de derechos humanos:
Aunque el Pontífice insiste en que la prevención e investigación constituyen un «mandato para todos», los juzgados civiles en diversos países de América Latina enfrentan severos obstáculos para acceder a los archivos eclesiásticos y lograr la extradición o juzgamiento expedito de sacerdotes señalados.
El compromiso de compensar a las víctimas de estructuras disueltas como el Sodalicio pondrá a prueba la disposición del Vaticano para fiscalizar los activos financieros de las órdenes implicadas y asegurar que las indemnizaciones no se diluyan en trámites burocráticos.






