
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 27 de octubre del 2026.- Mientras Ciudad Juárez aporta más de la mitad de la recaudación estatal por este gravamen, la bancada de Morena propuso etiquetar los ingresos de un año para una obra estimada en 5 mil millones de pesos; sin embargo, las alternativas fueron bloqueadas por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
La disparidad fiscal y la vulnerabilidad urbana de Ciudad Juárez ante la temporada de lluvias volvieron a confrontar a los poderes legislativos locales, luego de que el coordinador de la bancada de Morena, diputado Cuauhtémoc Estrada Sotelo, propusiera destinar de manera extraordinaria los ingresos generados por el impuesto sobre nómina en la demarcación —calculados en 5 mil 100 millones de pesos anuales— para financiar la construcción de un sistema integral de drenaje pluvial durante el ejercicio 2027.
La propuesta, llevada a la tribuna del Congreso del Estado, señalaba que el municipio aporta más de la mitad de los cerca de 10 mil millones de pesos que el estado recauda anualmente por dicho concepto. No obstante, las alternativas presupuestales presentadas por la fracción oficialista no consiguieron el respaldo de los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Movimiento Ciudadano (MC).
«No nos den de otro lado. No se lo quiten a Chihuahua, no se lo quiten a Cuauhtémoc, a Delicias. Solo respeten el nuestro», planteó Estrada Sotelo durante su intervención, al exigir que la ciudad fronteriza pueda reinvertir una parte proporcional de los recursos fiscales que genera de manera directa.
El esquema presentado por la coordinación de Morena no se limitó a la recaudación del impuesto sobre nómina por una anualidad, sino que incluyó una serie de rutas financieras complementarias para atender una problemática histórica que afecta a miles de familias:
Solicitar a la Secretaría de Hacienda estatal que los ingresos del impuesto sobre nómina de Juárez en 2027 se destinen de forma exclusiva a obras pluviales, pudiendo ser ejecutados por el municipio o el estado de manera coordinada.
Destinar hasta mil 500 millones de pesos provenientes del crédito estatal por 3 mil millones autorizado en diciembre previo para infraestructura en la frontera.
Maximizar los recursos del fideicomiso de puentes fronterizos y aprovechar remanentes de las casetas de peaje. Exigir al Ejecutivo estatal la evaluación de los daños ocasionados por las precipitaciones de octubre para tramitar el acceso a fondos federales de contingencia.
Pese a sostener que «no es una cuestión de falta de dinero», las propuestas de carácter presupuestal fueron frenadas por la mayoría opositora, dejando sin una solución estructural a un municipio que históricamente ha dependido de medidas paliativas, como la limpieza de vasos de captación, ante cada contingencia climatológica.
El rechazo a la iniciativa pone de manifiesto una profunda contradicción estructural y política en la administración de los recursos públicos de Chihuahua donde el municipio de Ciudad Juárez continúa fungiendo como el principal motor financiero del estado en materia fiscal y de nómina; sin embargo, los mecanismos de retornos presupuestales en infraestructura pluvial y mitigación de riesgos no guardan proporción con el volumen de riqueza que aporta al erario estatal.
La polarización en el Poder Legislativo evidencia que las demandas de desarrollo urbano en la frontera se debaten frecuentemente bajo lógicas de confrontación partidista. Al cerrarse la puerta a esquemas extraordinarios de financiamiento, las fuerzas políticas opositoras dejan en pausa una obra indispensable para la seguridad patrimonial y física de los juarenses, perpetuando un modelo donde las necesidades metropolitanas quedan subordinadas a las coyunturas electorales y legislativas.






