Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 26 de enero del 2026.- El debate sobre la capacidad de Europa para defenderse sin el apoyo militar de Estados Unidos ha ganado relevancia en el contexto actual. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha afirmado claramente que Europa no puede defenderse por sí sola y necesitaría más que duplicar sus objetivos de gasto militar para lograrlo.

Rutte subrayó la interdependencia entre Europa y Estados Unidos, destacando que ambos se necesitan mutuamente para garantizar su seguridad. Este comentario surge en un momento de tensiones dentro de la OTAN, exacerbadas por las recientes amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha sugerido la anexión de Groenlandia y la imposición de aranceles a países europeos.

Aunque las tensiones parecían escalar, Trump retiró sus amenazas tras alcanzar un acuerdo marco sobre Groenlandia, un territorio rico en minerales. La intervención diplomática liderada por Rutte fue crucial en este proceso, aunque los detalles del acuerdo aún no han sido revelados completamente.

La OTAN, compuesta por 32 naciones, se basa en una cláusula de defensa mutua conocida como el Artículo 5 del tratado de Washington, que obliga a sus miembros a defender a cualquier aliado bajo amenaza. En una reciente cumbre en La Haya, los aliados europeos, con excepción de España, así como Canadá, aceptaron aumentar su inversión en defensa.

Estos países se comprometieron a destinar el 3,5% de su PIB a defensa básica y otro 1,5% a infraestructura relacionada con la seguridad, sumando un total del 5% para 2035. Sin embargo, Rutte advirtió que, si Europa quiere valerse por sí misma, necesitaría gastar al menos el 10% de su PIB y desarrollar su propia capacidad nuclear, lo que implicaría un costo económico significativo.

Francia ha liderado el llamado para que Europa desarrolle su «autonomía estratégica». Este enfoque ha ganado apoyo tras las advertencias de la administración Trump de que sus prioridades de seguridad están en otras partes del mundo. Sin el respaldo de Estados Unidos, Europa perdería lo que Rutte describe como la «garantía máxima de nuestra libertad», el paraguas nuclear estadounidense.

La discusión sobre la defensa europea refleja un contexto geopolítico en constante cambio, donde las alianzas tradicionales están siendo reevaluadas. La capacidad de Europa para asumir un papel más independiente en su seguridad sigue siendo un desafío complejo que requiere un equilibrio entre inversión, desarrollo tecnológico y diplomacia.