Por: Sandra Dueñes Monárrez

Chihuahua, Chih., a 22 de abril del 2026.- La crisis por la presencia de agentes estadounidenses en la Sierra Tarahumara dio un giro dramático esta mañana. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) fueron involucrados en el desmantelamiento del narcolaboratorio bajo premisas falsas, creyendo que apoyaban exclusivamente a corporaciones locales, cuando en realidad operaban hombro con hombro con agentes de la CIA.

Según la mandataria federal, el Ejército acudió al llamado de apoyo del Gobierno de Chihuahua siguiendo los protocolos de coadyuvanza con las entidades. Sin embargo, los mandos militares nunca fueron notificados de que en el despliegue participaban ciudadanos extranjeros y personal de inteligencia de Estados Unidos.

«Evidentemente, la Defensa no sabía que había personas que estaban participando que no eran parte de las agencias de seguridad del estado de Chihuahua», sentenció Sheinbaum, dejando al descubierto que la SEDENA fue mantenida en la oscuridad sobre la verdadera identidad de los acompañantes extranjeros.

Este «engaño» operativo es el punto central por el cual la Federación analiza sanciones. Para el Gobierno Federal, que el estado de Chihuahua haya ocultado la presencia de la CIA a los militares mexicanos no es un error administrativo, sino una transgresión directa a la seguridad nacional. Sheinbaum enfatizó que cualquier relación con agencias extranjeras debe ser autorizada por la Cancillería, algo que en este caso se omitió deliberadamente.

Ante la gravedad de que las fuerzas federales fueran utilizadas para «validar» un operativo con agentes encubiertos, la Presidenta confirmó una llamada inmediata con la gobernadora María Eugenia Campos para fijar una reunión. «Somos muy estrictos en cuidar la soberanía», advirtió, dejando claro que el diálogo no borrará la gravedad de haber operado «por debajo de la mesa» frente a los ojos del propio Ejército.