
Por: La Redacción.
Washington, D.C., a 22 de abril del 2026.- En una nueva escalada de hostilidad contra la prensa internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió ferozmente contra el consejo editorial de The Wall Street Journal. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario calificó de “idiota” al periodista Elliot Kaufman, tras la publicación de un artículo que sugiere que el régimen de Teherán se mofa de la estrategia estadounidense.
El magnate no solo atacó al comunicador, sino que aprovechó para enlistar una serie de supuestos logros bélicos que han dejado a la comunidad internacional en vilo. Trump aseguró que, bajo su mando, la capacidad militar de Irán ha sido prácticamente aniquilada, mencionando ataques directos a laboratorios nucleares y sistemas de defensa en una «oscura noche de junio» mediante bombarderos B-2.
“Toda su armada está en el fondo del mar, su fuerza aérea ha desaparecido… sus líderes están muertos”, sentenció el jefe de la Casa Blanca, reforzando su narrativa de ser el único presidente al que Irán no ha podido aventajar en casi cinco décadas.
Fiel a su estilo de campaña permanente, Trump revivió sus críticas contra Barack Obama, acusándolo —sin presentar pruebas documentales— de haber financiado el programa nuclear iraní con 1,700 millones de dólares en efectivo. Según el republicano, dicha administración facilitó el camino de Teherán hacia la bomba nuclear, un contraste que utiliza para ensalzar su política de «máxima presión».
El ataque no se limitó al periodista; Trump extendió su furia hacia Rupert Murdoch, magnate de los medios y propietario del Journal, sugiriendo que el diario ha perdido su relevancia editorial. «Ya no es lectura obligatoria, ¡solo otro panfleto político fracasado!», disparó el presidente, marcando un distanciamiento definitivo con uno de los medios financieros más influyentes del mundo.
Con estas declaraciones, Trump reafirma que su relación con la prensa seguirá siendo de confrontación directa, especialmente cuando se cuestiona su imagen de «hombre fuerte» en el tablero geopolítico del Medio Oriente.






