
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 30 de diciembre del 2025.- En una reciente entrevista con el youtuber español David Cánovas Martínez, conocido como ‘The Grefg’, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, expresó su deseo de continuar gobernando el país centroamericano por «diez años más». Sin embargo, aclaró que esto es solo un deseo personal y que dependerá de varios factores.
Durante la entrevista grabada en la Casa Presidencial en San Salvador, Bukele manifestó: “No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país, (…) pero si fuera por mí, yo sigo diez años más”. A pesar de su deseo, Bukele enfatizó que esta es una preferencia personal y no una certeza, ya que su actual período presidencial está programado para concluir en 2027.
Bukele también compartió que tiene un acuerdo con su esposa, la primera dama Gabriela de Bukele, para mantenerse en el Gobierno hasta 2029. Sin embargo, señaló que este acuerdo está en negociación debido a las recientes reformas políticas.
El contexto político en El Salvador ha cambiado con la aprobación de reformas constitucionales. La Asamblea Legislativa, que cuenta con una mayoría del partido oficialista Nuevas Ideas (NI), aprobó rápidamente una reforma que permite a Bukele optar por un tercer mandato consecutivo. Esta reforma, que afecta varios artículos de la Constitución, fue ratificada sin un análisis o debate extensivo el 31 de julio.
Bukele asumió su segundo mandato consecutivo el 1 de junio de 2024, a pesar de la prohibición constitucional en ese momento, y estaba previsto que concluyera en 2029. No obstante, con las reformas aprobadas, las elecciones presidenciales se adelantaron para 2027, modificando el período presidencial a seis años.
Bukele ha defendido la posibilidad de la reelección inmediata, argumentando que “el 90 % de los países desarrollados permiten la reelección indefinida”. En una publicación en X, expresó: “El 90 % de los países desarrollados permiten la reelección indefinida de su jefe de gobierno, y nadie se inmuta”. Añadió que cuando un país pequeño y pobre como El Salvador intenta lo mismo, se percibe como una amenaza para la democracia.
La situación política en El Salvador continúa siendo un tema de interés tanto a nivel nacional como internacional, con implicaciones significativas para la democracia y la gobernabilidad en el país.






