Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 23 de abril del 2026.- En el complejo tablero de la seguridad mexicana, donde las fronteras entre la justicia y la política suelen desdibujarse, el estado de Chihuahua ha emergido como el nuevo epicentro de una confrontación de poderes. Alfredo Chávez Madrid, coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), lanzó este jueves una severa contraofensiva contra el Senado de la República y contra la bancada morenista en el Congreso local, calificando de «hipocresía» el intento de la mayoría oficialista por fiscalizar la gestión local.

Desde la capital del estado, Chávez Madrid blindó la narrativa oficial de la gobernadora Maru Campos y de la Fiscalía General, describiendo las recientes operaciones en la Sierra Tarahumara como un hito institucional. Para el legislador, lo ocurrido no es solo un procedimiento policial, sino un «golpe certero e histórico» a la criminalidad que, paradójicamente, ha encendido las alarmas en la Ciudad de México.

«Desde el Grupo Parlamentario, quiero respaldar absolutamente el trabajo que ha hecho Maru Campos y la Fiscalía… lo que pasó en Chihuahua la semana pasada es histórico, es un golpe certero a la delincuencia”, expresó el Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso de Chihuahua

Sin embargo, el tono técnico pronto dio paso a la retórica de combate. Chávez Madrid denunció que la presión del Senado y en el Congreso local por parte de Morena, no busca esclarecer los hechos, sino ejecutar una agenda de neutralización política.

«Morena lo que quiere es una barredora, pero una barredora de opositores, no de criminales», sentenció el coordinador parlamentario, sugiriendo que la seguridad pública se ha convertido en el nuevo garrote electoral del oficialismo.

La comparecencia solicitada en la Cámara Alta fue recibida en Chihuahua no como un ejercicio de transparencia, sino como un «show mediático» orquestado por figuras del pasado. Chávez apuntó directamente hacia el exgobernador Javier Corral, sugiriendo que este intenta recuperar el control político de la entidad a través de sus aliados en el Congreso de la Unión.

«Sabemos de dónde viene esto; Javier Corral sigue queriendo gobernar por la puerta de atrás… pero aquí se topan con pared», afirmó Chávez, subrayando que el Senado carece de facultades constitucionales para citar a una mandataria estatal por asuntos de jurisdicción local.

Con un lenguaje que rompió la formalidad legislativa, Chávez Madrid arremetió contra la súbita urgencia de Morena por intervenir en Chihuahua mientras el resto del país enfrenta crisis de violencia críticas.

«Hoy se acaban de dar cuenta que son la ‘Selección Mexicana de la seguridad’, pero ya hubieran traído esa energía antes de andar de hocicón», recriminó el legislador panista cuestionando por qué no se llama a cuentas a gobernadores del partido oficialista con presuntos vínculos criminales o a figuras como Adán Augusto López e incluso el senador Javier Corral Jurado cuyo secretario de Seguridad en su administración aparece en la nómina del Mencho, líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación.

“Sabemos de dónde viene esto; Javier Corral sigue queriendo gobernar por la puerta de atrás a través de sus aliados en el Senado, pero aquí se topan con pared. No tienen facultades constitucionales para citar a la Gobernadora, es un show mediático porque saben que en Chihuahua sí hay resultados y ellos en el país tienen a México en llamas”, refirió Chávez Madrid.

Para la administración chihuahuense, la solicitud de comparecencia es el síntoma de una nación «en llamas» que busca distracciones en los pocos estados que reclaman resultados tangibles es de esa forma que la defensa de Chávez Madrid no solo busca proteger a la Gobernadora, sino establecer un precedente de autonomía frente a lo que califica como un «revanchismo» sistemático.

En este duelo de narrativas, el mensaje de Chihuahua al centro del país es claro: la soberanía del estado no está sujeta a las mareas políticas del Senado. No obstante, mientras la pugna escala, la seguridad de la región sigue siendo el rehén principal en un conflicto que parece estar lejos de la diplomacia y peligrosamente cerca de la aniquilación política.