Por Redacción

Chihuahua, Chih., a 6 de octubre del 2026.- En Sesión Solemne y con la representación de los Tres Poderes del Estado, el Congreso del Estado de Chihuahua entregó la «Medalla Chihuahua al Mérito Educativo», edición 2026. La distinción reconoció proyectos enfocados en dos de los frentes más complejos del sistema de enseñanza local: el rescate lingüístico en la Sierra Tarahumara y la integración pedagógica de la Inteligencia Artificial en aulas urbanas.

En la categoría individual, el galardón fue otorgado a la Dra. Gladiz Esperanza Rodríguez Ríos por el proyecto “Re’éa Benébo” (“Jugando aprendo”), originario de Guachochi. La propuesta aborda el rezago en la comprensión lectora mediante el desarrollo y rescate de materiales didácticos adaptados en lenguas rarámuli y ódame, tales como alfabetos, grafías y libros diseñados específicamente para la niñez serrana.

Por su parte, en la categoría colectiva, el reconocimiento recayó en un equipo docente de Ciudad Juárez encabezado por la Dra. Lucina Ávila Hernández y integrado por siete especialistas más. Su trabajo, “Docencia en la era de la inteligencia artificial”, documentó la implementación de herramientas como NotebookLM en el Sector Escolar 32 durante el ciclo 2025–2026. La estrategia involucró a 69 docentes de primer grado y 56 directivos de 30 escuelas, impactando a 1,834 estudiantes mediante la optimización de tiempos administrativos y de planeación.

Durante la ceremonia, el diputado Óscar Avitia Arellanes, presidente de la Comisión de Educación, Cultura Física y Deporte, calificó la distinción como un reconocimiento público a la entrega de quienes hacen de la enseñanza una misión de vida. En el mismo sentido, el Secretario de Educación y Deporte, Francisco Hugo Gutiérrez Dávila, destacó la disposición de los docentes galardonados para revisar su práctica pedagógica con sentido crítico.

Sin embargo, los proyectos premiados ponen de manifiesto deficiencias estructurales que la política pública estatal aún no termina de resolver de manera integral:

  • Inclusión indígena sin cobertura sistemática: El proyecto galardonado en la Sierra evidencia que la creación de materiales contextualizados en lenguas originarias continúa dependiendo en gran medida del esfuerzo individual o voluntario de docentes en campo, ante la histórica escasez de libros de texto y recursos pedagógicos oficiales adaptados a las comunidades Rarámuli y Ódame.

  • La brecha de conectividad e infraestructura: Mientras que en Juárez se premia la integración de herramientas de Inteligencia Artificial para aligerar la carga administrativa y modernizar el aula, gran parte de los centros escolares del estado —particularmente en zonas rurales y periféricas— continúan enfrentando carencias de conectividad, equipo de cómputo básico e infraestructura elemental.

El desafío para las autoridades educativas y el Poder Legislativo tras la entrega de esta presea radica en evitar que estas iniciativas queden registradas como casos aislados de éxito, traduciendo el reconocimiento en presupuestos e infraestructura que permitan escalar ambas soluciones a todo el sistema educativo estatal.