Por: La Redacción.

Kinshasa, República Democrática del Congo,. a 29 de mayo del 2026.-  La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose, alcanzando la cifra de 238 muertes sospechosas hasta el pasado 26 de mayo, según informó el Gobierno congoleño. Además, las autoridades sanitarias contabilizan ya 1,077 casos sospechosos en el marco de esta crisis iniciada el 15 de mayo.

El brote, originado en la provincia de Ituri, se ha extendido hacia las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur en la RDC, además de traspasar las fronteras hacia Uganda. Ante el avance del virus, el Gobierno ugandés notificó el cierre temporal de su frontera con la RDC para frenar la propagación, registrando hasta la fecha siete casos confirmados en Kampala, entre ellos un fallecimiento por contagio importado.

La cepa detectada es la Bundibugyo, la cual presenta una tasa de letalidad de entre el 30% y el 50% y carece actualmente de vacunas o tratamientos específicos autorizados, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Debido a la situación, la OMS ha elevado el nivel de riesgo del brote a «muy alto» para la RDC y Uganda, manteniendo a diez países africanos bajo vigilancia por su proximidad geográfica.

Por otra parte, las autoridades sanitarias de la India han implementado medidas preventivas en el estado de Gujarat, donde cuatro personas se encuentran en cuarentena tras la hospitalización de un viajero proveniente del Congo que presentaba fiebre y síntomas de resfriado.

El ministro de Salud de Gujarat, Praful Pansheriya, confirmó que, aunque el paciente permanece en observación en el Hospital Civil de Ahmedabad y se han enviado muestras de sangre para su análisis, hasta el momento no existe un diagnóstico confirmado de ébola en el país. Como medida de precaución adicional, sus dos compañeros de viaje y el médico que lo atendió inicialmente también han sido aislados, a pesar de no presentar sintomatología.

La OMS ha declarado este brote, el decimoséptimo registrado en la RDC desde 1976, como una «emergencia de salud pública de importancia internacional», instando a intensificar las operaciones de vigilancia y detección en las zonas afectadas.