
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 14 de octubre del 2026.- El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, diputado Cuauhtémoc Estrada Sotelo, arremetió con dureza contra la crisis interna que atraviesa el Partido Acción Nacional (PAN), asegurando que el tiempo les dio la vuelta a los dirigentes blanquiazules. Mientras en Palacio y en las cúpulas del partido apostaban a que la izquierda se fracturaría, hoy es el partido en el poder el que se desgarra en una «guerra fratricida» por la imposición de candidaturas.
Durante su conferencia de prensa, el líder de la bancada guinda exhibió las profundas contradicciones de la oposición y respondió directamente a las críticas sobre los procesos de selección interna.
De profetas a víctimas: «Decían que nos íbamos a matar, y vean cómo andan»
Estrada ironizó sobre los pronósticos que hace unos meses hacían funcionarios estatales y liderazgos panistas, quienes auguraban un colapso en la interna de Morena.
“Qué funcionario del PAN, no sé si fue la gobernadora o Santiago, decían hace unos meses: ‘Esos de Morena se van a matar en la interna’. Eso decían, ¿no? Vean cómo andan. Vean cómo andan. Nosotros vamos caminando, estamos desahogando nuestro proceso interno bien”, sentenció el diputado.
El legislador señaló que, a diferencia de los albiazules, en Morena se construyó un verdadero ejercicio de unidad y consenso en Ciudad Juárez en torno a la senadora con licencia Andrea Chávez Treviño, logrando que todos los perfiles que aspiraban al mismo encargo se sumaran a respaldarla institucionalmente.
Al contrastar ambos escenarios, Estrada Sotelo sacó a la luz pública los abismos democráticos entre ambas fuerzas políticas. Acusó directamente al aparato estatal de operar un «dedazo» abierto para favorecer al secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, ignorando por completo el consenso de la militancia.
El coordinador morenista recordó aquella cónclave donde la gobernadora María Eugenia Campos Galván levantó simultáneamente las manos a Marco Bonilla Mendoza y a Santiago de la Peña Grajeda, operando desde el poder la precandidatura del segundo.
A diferencia de Juárez —donde los aspirantes arroparon a Andrea Chávez Treviño—, en la capital ningún contendiente interno le ha otorgado el aval a De la Peña, lo cual derivó en la trifulca, los reclamos y los gritos registrados durante la reciente Asamblea del PAN.
«Yo lo que estoy viendo en el PAN es una guerra fratricida luchando por dos cosas: por ver quién se queda como coordinación municipal y porque no haya una imposición y no les impongan el dedazo», recalcó Estrada Sotelo ante los medios.
El posicionamiento del coordinador de Morena pone al descubierto los graves síntomas de desgaste en el bloque opositor en Chihuahua en donde mientras el discurso oficial intenta vender estabilidad, las revueltas y expresiones de inconformidad en las asambleas del PAN reflejan una ruptura profunda entre las bases militantes y la cúpula que encabeza el Ejecutivo estatal.
Pretender ungir desde la Secretaría General de Gobierno a aspirantes sin consenso ni arraigo real entre las bases solo acelera la fractura interna, evidenciando que el partido en el poder prioriza los intereses de grupo sobre la cohesión democrática rumbo a los próximos procesos electorales.






