
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 28 de julio del 2026.- Durante el acto político por el 73° aniversario del asalto al Cuartel Moncada celebrado en Pinar del Río, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel lanzó duras acusaciones contra el gobierno de Estados Unidos, al cual comparó con los regímenes nazis y denunció la aplicación de una política de «máxima asfixia» y «genocidio fríamente calculado» para apropiarse del país.
Ante los asistentes, el mandatario equiparó a los funcionarios del Departamento de Estado estadounidense con los redactores de edictos medievales y de las ocupaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, advirtió sobre el alcance de estas medidas: «Antes fueron Gaza, Líbano e Irán. Hoy es Cuba. Mañana puede ser cualquier otra nación».
Las declaraciones se producen en un contexto de aguda crisis interna marcada por cortes de electricidad que superan las 30 horas en la capital y varios días en provincias, incluyendo tres apagones generales durante el mes de julio que afectaron a los 9,4 millones de habitantes del país.
Una caída drástica en el turismo, la fuga de divisas y la salida de numerosas empresas extranjeras a causa de las sanciones y del bloqueo petrolero vigente desde enero.
Las tensiones se han recrudecido tras el anuncio de nuevas sanciones secundarias dirigidas contra las misiones médicas cubanas en el exterior —una de las principales fuentes de ingresos del Estado—, las cuales Washington califica de trabajo forzado, mientras La Habana defiende como un acto de solidaridad internacional.
Ante este escenario de malestar social generalizado y crisis energética, Díaz-Canel hizo un llamado a la «unidad» nacional y exigió implementar con «prioridad estratégica» un paquete de 176 medidas de libre mercado aprobadas por el Parlamento el pasado mes de junio.






