Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 19 de marzo del 2026.-Mientras el discurso oficial presume avances en seguridad, las cifras cuentan otra historia. El reciente informe «Radiografía de la Impunidad 2024» de México Evalúa revela que el Sistema de Justicia Penal en México enfrenta una crisis de efectividad alarmante: en promedio, el 89.42% de los casos quedan sin una resolución efectiva.

El estudio destaca que la impunidad comienza mucho antes de llegar a un juez. En México, la cifra oculta (delitos que no se denuncian o no generan una carpeta de investigación) se mantiene en un aterrador 93%. Esto significa que las fiscalías solo conocen una mínima fracción de la realidad que se vive en las calles de Juárez, Parral y la capital.

¿Por qué no denunciamos? El informe es claro: existe una profunda desconfianza. A nivel nacional, las fiscalías estatales registran una percepción de corrupción del 62.9%. La ciudadanía siente que denunciar es perder el tiempo o, peor aún, ponerse en riesgo frente a instituciones que perciben como corruptas.

Uno de los hallazgos más críticos para nuestro estado es el uso del «Archivo Temporal». Jurídicamente es una pausa, pero en la práctica es un punto de salida temprana que alimenta la impunidad. El informe advierte que:

  • Cuando una carpeta se archiva, la probabilidad de que se reactive disminuye conforme pasa el tiempo.
  • En promedio, los estados analizados envían el 27% de sus procesos al archivo.
  • Chihuahua es uno de los pocos estados que transparentó datos sobre cuántos de estos archivos realmente se reactivan, evidenciando un sistema que prefiere «congelar» casos antes que resolverlos.

El Índice de Impunidad Penal Institucional muestra que la media de efectividad es de apenas el 10.58%. Esto incluye sentencias, acuerdos reparatorios y suspensiones condicionales. El resto se pierde en el «flujo procesal»: casos que se estancan por falta de capacidad investigativa o decisiones ministeriales que favorecen el cierre rápido sobre la justicia real.

México Evalúa propone rutas claras para salir del bache: fortalecer la denuncia a través de las policías locales y mejorar la coordinación entre el 911 y las fiscalías. Sin embargo, mientras el rezago acumulado siga siendo la norma, la justicia seguirá siendo un privilegio de pocos y no un derecho de todos.