
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 16 de mayo del 2026.- La dirigencia estatal de Morena ha calificado las recientes interrupciones en las principales arterias viales de Chihuahua no como actos de protesta aislados, sino como una operación orquestada desde el Palacio de Gobierno para socavar la libertad de reunión. Brighite Granados De la Rosa, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal del partido, denunció lo que describió como una táctica de intimidación y boicot dirigida personalmente por la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
En un comunicado que eleva la temperatura política del estado, Granados De la Rosa detalló que contingentes provenientes de Ciudad Juárez y del sur de la entidad enfrentaron retrasos deliberados, bloqueos carreteros y revisiones arbitrarias. «Fueron detenidos, retrasados e incluso intervenidos con la intención de impedir su llegada a esta movilización», denunció la dirigente, calificando estos actos como una estrategia para inhibir la participación ciudadana.
Para la dirigencia de Morena, el cierre de casetas y los retenes ciudadanos —que el PAN ha defendido como actos de soberanía local— son en realidad instrumentos de presión política que el partido se niega a normalizar.
La narrativa oficial de Morena sostiene que estas acciones son el síntoma de un partido oficialista (el PAN) incapacitado para debatir con argumentos frente al descontento social. Granados fue enfática al señalar que la movilización es una respuesta directa a lo que denomina la «traición a la patria» de la administración estatal, haciendo referencia a la controversia sobre la soberanía nacional que ha dominado el discurso público en las últimas semanas.
«Ni las lonas, ni las declaraciones públicas, ni los bloqueos cambiarán el sentir de los chihuahuenses», afirmó Granados De la Rosa, reafirmando que, a pesar de las interferencias logísticas, la marcha «está de pie».
La denuncia de Morena coloca el foco en la legalidad del libre tránsito y el uso de grupos afines al gobierno estatal para controlar los accesos a la capital. Mientras el PAN apela al orgullo regionalista para justificar los retenes, Morena enmarca la jornada como un ejercicio de resistencia frente a un gobierno que, aseguran, ha recurrido al hostigamiento para evitar una demostración de fuerza opositora en las calles de la ciudad de Chihuahua.
Bloqueos y retenes ilegales fracturan los accesos a la capital previo a movilización de Morena






