
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 16 de abril del 2026.- Lo que durante años fue un secreto a voces entre agricultores y ejidatarios, hoy ha sido confirmado en el corazón del Senado de la República: Chihuahua es el epicentro de un saqueo hídrico sin precedentes. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha validado las denuncias sobre una red de corrupción que, bajo la sombra del poder, entregó miles de permisos de extracción de agua de manera irregular.
La investigación apunta directamente a la gestión de Álex LeBarón como delegado de Conagua en la entidad. Durante una reunión de la Comisión de Recursos Hídricos, el senador Juan Carlos Loera de la Rosa puso contra las cuerdas a las autoridades federales al cuestionar la proliferación de los llamados «Folios 8» —constancias de aprovechamiento que, según denunció, se otorgaron «sin ton ni son».
La respuesta del subdirector jurídico de Conagua, Oscar Zavala Gamboa, confirmó la existencia de los 46 mil folios registrados en todo México, 21 mil se concentran en Chihuahua. Casi el 50% de la problemática nacional de este tipo de documentos se gestó en el estado, y la evidencia apunta a que casi todos fueron entregados durante el periodo de Alex LeBarón.
En municipios como Ascensión, Casas Grandes y Galeana, la perforación de pozos no se detiene. Según testimonios recabados por el legislador, comunidades menonitas han intensificado la excavación indiscriminada, operando bajo la creencia de que una futura reglamentación de la Ley General de Aguas «limpiará» sus pozos ilegales.
Sin embargo, la sentencia de Conagua es clara: “Están equivocados si piensan que se les va a regularizar”, advirtió Zavala Gamboa, cerrando la puerta a la impunidad que ha secado los mantos acuíferos de la región.
Para Juan Carlos Loera, señalar este acaparamiento ha tenido un precio. “He tenido que pagar el costo político por señalar estas irregularidades”, ha manifestado el senador, quien sostiene que en Chihuahua el agua ha sido tratada como una mercancía para grupos de interés, en lugar de un derecho humano para los pueblos originarios y pequeños productores.
Mientras el Plan Nacional Hídrico busca recuperar el control de los recursos, Chihuahua sigue lidiando con las secuelas de una administración que permitió duplicar la superficie de riego a costa de los acuíferos más vulnerables del país. La batalla por el agua apenas comienza.






