
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 8 de agosto del 2026.- En el marco de un encuentro cultural realizado en el foro-café Los Rebeldes, se llevó a cabo la presentación del libro «Mar del miedo: Las primeras navegaciones hispano-lusitanas en los siglos XV-XVI», escrito por la investigadora Vera Moya Sordo. La obra propone una revisión profunda sobre el factor psicológico y humano detrás de la expansión marítima de la península ibérica, alejándose de los enfoques puramente técnicos o económicos de la historia naval.
Durante su intervención, la autora compartió que la génesis del libro no se encuentra únicamente en los archivos históricos, sino en una experiencia vivida hace más de dos décadas a bordo de un barco pesquero camaronero, mientras realizaba trabajos de arqueología acuática.
Moya Sordo relató cómo enfrentó las condiciones climatológicas adversas en el Golfo de México —específicamente el embate de los «nortes»— y la memoria histórica de naufragios en la zona de Cabo Rojo, lo que la llevó a contraponer la tecnología de geolocalización actual frente a la incertidumbre radical que vivieron los navegantes del pasado.
«Sabemos todo el mundo aquí abajo donde estamos exactamente, tenemos un GPS que nos dice la zona, la velocidad… Pero en aquel entonces, hace 20 o 30 años atrás [y con mayor razón en los siglos XV y XVI], no tenían GPS, las cartas de navegación y los mapas eran estimaciones y aproximaciones. Y con todo eso, los navegantes se atrevían a ir a pescar al fin del mundo, a cruzar océanos y a explorar», expresó la autora.
Uno de los aportes críticos que destaca el volumen es la necesidad de fundar una antropología marítima que examine el fenómeno del miedo como motor y reacción humana ante el peligro. De acuerdo con la investigadora, la literatura histórica tradicional suele enfocarse de manera exclusiva en la tragedia y el saldo de los naufragios, invisibilizando la dimensión psicológica de quienes se embarcaban y de las familias que se quedaban en tierra firme.
La autora reflexiona sobre cómo el temor a lo desconocido —que en épocas de la exploración a Japón, las Indias o Brasil bordeaba mitos como el acercarse al infierno (por ejemplo, en las expediciones pioneras hacia el Cabo Bojador)— operaba paradójicamente como un estímulo para el cálculo, la esperanza y la iniciativa humana.
Moya Sordo señaló que, al adentrarse en los estudios especializados, encontró un vacío considerable sobre la materia, lo que la impulsó a documentar las voces de los marineros, la purificación del sufrimiento a través de la tormenta y la reacción ante el riesgo latente.
La presentación en Los Rebeldes permitió abrir el debate sobre cómo la historia de las exploraciones hispano-lusitanas no puede entenderse cabalmente sin asomarse a las profundidades de la psique humana y a los temores que moldearon la era de los descubrimientos.






