
Por Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 30 de mayo del 2026.- En una demostración de fuerza diseñada para proyectar unidad frente a la crisis política más severa de su administración, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, miles de militantes y líderes de la cúpula del Partido Acción Nacional (PAN) en un evento masivo celebrado en el Centro de Convenciones de la capital.
La concentración, denominada «Todos con Maru», se produce en medio de la creciente presión que ejercen las acusaciones del llamado «CIA-Gate», un escándalo que ha puesto bajo la lupa la gestión de la mandataria y ha comenzado a erosionar la confianza de sectores críticos dentro y fuera de la entidad.
El evento funcionó como un «quién es quién» del panismo nacional y donde la presencia de los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox, junto al dirigente nacional Jorge Romero, enviaron una señal clara de que el aparato central del PAN está decidido a blindar a Campos Galván. A la cita se sumaron figuras de peso como la exsenadora Xóchitl Gálvez, la presidenta del Senado de la República Kenia López Rabadán y los gobernadores de Querétaro, Mauricio Kuri González y de Guanajuato consolidando un frente común ante una opinión pública pero sobretodo de cara a la federación y la Cuarta Transformación.

El despliegue político que se llevó a cabo este sábado en Chihuahua no es casualidad, sino una respuesta a las acusaciones contra María Eugenia Campos Galván por una presunta violación a la Soberania y Seguridad Nacional por la presencia de agentes de la CIA en un operativo para localizar y desarticular un narcolaboratorio de metanfetaminas, lo que derivó en una “guerra política” entre el PAN y Morena.
Ante el desgaste que supone el «CIA-Gate», el PAN recurrió a la movilización territorial con la presencia de contingentes provenientes de diversos municipios quienes llegaron a la capital, en una logística que recordó las épocas de las grandes campañas electorales, transformando la defensa legal en un acto de masas.
Si bien los simpatizantes vitorearon a la gobernadora con consignas de apoyo, la narrativa del evento contrastó con el peso de los señalamientos que enfrenta el gobierno estatal. El «CIA-Gate» que no solo ha complicado la agenda de Campos Galván en el ámbito federal, sino que ha planteado interrogantes sobre la transparencia y los vínculos institucionales de su administración.

La estrategia del partido parece ser clara: sustituir el debate técnico y jurídico sobre las acusaciones por una muestra de capital político. Sin embargo, analistas advierten que esta táctica de «arroparse» bajo las siglas del partido podría ser un arma de doble filo. Si bien fortalece la cohesión interna, también intensifica la polarización, al reducir la respuesta a las dudas sobre su gestión a una simple cuestión de lealtades partidistas.
El evento de este sábado subraya que la gobernadora Campos Galván ha decidido elevar el costo político para quienes buscan su salida o el esclarecimiento profundo del caso. No obstante, al rodearse de la «vieja guardia» y de figuras nacionales del PAN, la gobernadora también vincula su suerte personal a la del propio partido.
Finalmente, podemos decir que, Acción Nacional, Chihuahua sigue siendo una pieza fundamental en su tablero de poder por lo que más allá de los aplausos y los contingentes en el Centro de Convenciones, es si este respaldo será suficiente para contener el escrutinio sobre el «CIA-Gate» o si, por el contrario, la escala del escándalo terminará por superar la capacidad de contención de la estructura panista.






