Por: La Redacción.

Ciudad Juárez, Chih., a 15 de abril del 2026.-  Ni la tecnología de punta ni el blindaje de primer nivel pudieron evitar que un error humano pusiera en jaque al corazón de la seguridad en el estado. Este miércoles, la Torre Centinela tuvo que ser evacuada de emergencia luego de que una cuadrilla de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) perforara accidentalmente una tubería de gas natural mientras realizaba obras de drenaje pluvial.

Lo que debía ser una jornada ordinaria de vigilancia se convirtió en un despliegue de protocolos de riesgo cuando el fuerte olor a gas invadió el exterior del edificio. La orden fue tajante: evacuación total.

El incidente deja al descubierto una preocupante falta de coordinación entre las dependencias estatales. Mientras una Secretaría (Seguridad Pública) resguarda el edificio más caro de la frontera, otra (JMAS) realizaba maniobras de excavación sin, aparentemente, contar con los planos precisos de la infraestructura de gas que corre por la zona.

Cientos de trabajadores y visitantes tuvieron que abandonar el inmueble de manera ordenada mientras personal paramédico de la misma Torre realizaba revisiones para descartar intoxicaciones. Aunque la Secretaría de Seguridad Pública se apresuró a aclarar que la fuga «no está relacionada con la operación de la Torre», lo cierto es que la vulnerabilidad vino desde afuera, por una obra pública mal ejecutada.

En el lugar, cuadrillas de la empresa gasera y de la misma JMAS trabajan a marchas forzadas para reparar la tubería. Por ahora, el búnker de seguridad más avanzado de Chihuahua quedó silenciado, no por el crimen, sino por un «picazo» de retroexcavadora.