
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 12 de mayo del 2026.- La tregua en la dinastía Figueroa parece imposible. José Manuel Figueroa ha reafirmado que llevará hasta las últimas consecuencias la demanda por difamación en contra de Imelda Tuñón, viuda de su hermano Julián. El cantante aseguró que el daño moral causado por las acusaciones de presunto abuso es «irreparable» y que no descansará hasta que exista una sanción legal, cerrando cualquier puerta a un acuerdo extrajudicial.
En un encuentro con la prensa cargado de emociones, el hijo de Joan Sebastian confesó que lo que más le duele no es solo la mancha en su nombre, sino la destrucción del vínculo con su sobrino. Según el intérprete, las declaraciones de Tuñón sembraron una duda que lo perseguirá de por vida.
“Estoy ofendido, lastimado, porque destruyó la poca ilusión que tenía de ver en los ojos de mi sobrino a Julián”, sentenció Figueroa con dureza. El cantante no midió palabras al calificar de «ignorancia» las acciones de su cuñada, insistiendo en que la ley debe marcar un precedente para limpiar su honor.
Por su parte, Imelda Tuñón ha intentado matizar sus declaraciones previas, admitiendo ante los medios que cometió un «error» al señalar a José Manuel en un momento de inestabilidad emocional tras la muerte de Julián Figueroa. Aunque la actriz aclaró que sus señalamientos fueron parte de una conversación privada que terminó filtrándose, reconoció su responsabilidad: “No podemos culpar a otras personas de nuestras acciones”.
Sin embargo, para José Manuel, una disculpa pública o un arrepentimiento mediático no son suficientes. El cantante teme que, incluso después de su muerte, la sombra de la duda persista si no hay una sentencia firme. “Cuando yo me muera va a haber quienes piensen que realmente fue así. Entonces no; la ley hasta donde llegue y punto”, concluyó tajante, dejando claro que el conflicto familiar ahora se resolverá estrictamente en los tribunales.






