Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 14 de julio del 2026.- La confirmación del primer caso de gusano barrenador del ganado en la región de Parral ha encendido las alarmas en el sector agropecuario del estado.

Ante el riesgo inminente de una crisis zoosanitaria, el coordinador del grupo parlamentario del PRI, Arturo Medina Aguirre, urgió a los tres órdenes de gobierno a implementar un cerco sanitario de emergencia, al tiempo que demandó una investigación profunda para deslindar posibles responsabilidades penales por la introducción de la plaga.

El legislador enfatizó que, en materia de sanidad animal, el factor tiempo es determinante para evitar daños irreversibles en el hato ganadero, que representa uno de los pilares económicos de la entidad. “Cada hora que pasa sin una respuesta contundente incrementa el riesgo para miles de productores”, sentenció Medina Aguirre, quien solicitó un rastreo exhaustivo del animal infectado para contener cualquier cadena de contagio antes de que la plaga se descontrole.

Más allá de la contención sanitaria, el diputado priista planteó una ruta de consecuencias jurídicas. Medina Aguirre recordó que el Congreso local aprobó recientemente una reforma —impulsada por él mismo— al Código Penal para castigar con mayor severidad las conductas que atenten contra el patrimonio ganadero.

En este sentido, hizo un llamado a las autoridades de procuración de justicia para investigar cómo y por qué llegó el animal infectado a la entidad. El objetivo es determinar si existieron acciones u omisiones por parte de autoridades o particulares que facilitaron la entrada del gusano barrenador a territorio chihuahuense, sentando un precedente sobre la aplicación de estas nuevas sanciones.

El caso en Parral no es, a juicio de Medina Aguirre, un evento aislado, sino la consecuencia de una política de contención nacional fallida. El coordinador del PRI aprovechó para señalar que desde hace meses se había advertido sobre la vulnerabilidad sanitaria del país, particularmente en la frontera sur, donde se originó el ingreso de la plaga a México.

“Hoy queda claro que las acciones del Gobierno Federal no podían esperar y que fueron insuficientes”, apuntó el diputado, cuestionando la falta de previsión en los controles fronterizos que hoy obligan al estado a enfrentar una emergencia que, de haberse atendido a tiempo, pudo haberse mitigado.

El posicionamiento de Medina Aguirre pone de relieve la tensión política que rodea a este caso: por un lado, la exigencia de coordinación técnica; por otro, la presión para que el Gobierno del Estado y la Federación asuman las fallas en su estrategia de protección pecuaria, ante un sector ganadero que observa con incertidumbre el impacto que esta plaga podría tener en el prestigio y la exportación de sus productos.