Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 13 de mayo del 2026.- El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, lanzó un desafío frontal a la dirigencia nacional de Morena y al Gobierno Federal, exigiendo que se inicie el proceso de extradición del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Bonilla Mendoza denunció que la reciente solicitud de juicio de desafuero contra la gobernadora Maru Campos no es más que una «estrategia de distracción» para encubrir los presuntos vínculos del partido en el poder con el crimen organizado.

En una de sus declaraciones más críticas hasta la fecha, el edil capitalino afirmó que la ofensiva mediática encabezada por la presidenta de Morena, Ariadna Montiel Reyes, busca desviar la atención de una carpeta de investigación internacional contra actores políticos de la izquierda.

“La postura de Morena es querer crear cortinas de humo para no poner a disposición al narcogobernador de Sinaloa”, sentenció el alcalde quien aseguró que el intento de desestabilizar al Gobierno de Chihuahua es una respuesta desesperada ante las denuncias que vinculan a la administración sinaloense con estructuras delictivas desde el proceso electoral de 2021.

Bonilla Mendoza cuestionó la narrativa de las autoridades federales de seguridad, quienes han negado la existencia de investigaciones formales. El alcalde recordó que, en años anteriores, la justicia actuó con celeridad en procesos de extradición similares, por lo que exigió que en este caso «la vara sea la misma».

“La gente no se chupa el dedo”, expresó el munícipe, señalando que la ciudadanía identifica claramente la gravedad de las acusaciones de secuestros y «levantones» de candidatos opositores en Sinaloa durante años previos. Según su perspectiva, Morena intenta evadir su responsabilidad etiquetando estas realidades como ataques políticos.

Frente al asedio político, Bonilla Mendoza respaldó la gestión de Maru Campos y destacó el modelo de fiscalía independiente implementado en el estado como una herramienta eficaz contra la narcopolítica.

Finalmente, el alcalde cerró con un mensaje de firmeza ante la presión que ejerce el centro del país sobre la entidad: “Aquí los esperamos, como somos los chihuahuenses, y estoy seguro de que se van a quedar con las manos vacías”.