Por: La Redacción.

Nueva York, EUA., a 15 de mayo del 2026.-  En un giro dramático que sacude los cimientos de la política en el noroeste del país, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa bajo la administración de Rubén Rocha Moya, se encuentra bajo custodia de las autoridades estadounidenses.

El general en retiro no solo enfrenta cargos por narcotráfico, sino que ahora habita el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, la misma prisión de máxima seguridad donde aguardan juicio Ismael «El Mayo» Zambada y el expresidente venezolano Nicolás Maduro.

De acuerdo con informes oficiales del Gabinete de Seguridad y documentos de la Corte del Distrito de Arizona, Mérida Sánchez cruzó la garita de Nogales el pasado 11 de mayo para entregarse voluntariamente a los US Marshals. Aunque el exmilitar ya era buscado con fines de extradición desde finales de abril, decidió «adelantarse» al proceso entregándose en suelo estadounidense tras viajar desde Hermosillo, Sonora.

La acusación que pesa sobre el exjefe de la policía de Sinaloa es demoledora. La Corte del Distrito Sur de Nueva York lo señala por:

  • Conspiración para la importación de drogas: Facilitar el flujo de estupefacientes hacia EE. UU.
  • Posesión de armamento: Uso de recursos oficiales para fines delictivos.
  • Corrupción de alto nivel: Recibir presuntos sobornos mensuales de 100 mil dólares de manos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de «Los Chapitos», a cambio de protección policial y blindaje operativo para el Cártel de Sinaloa entre 2023 y 2024.

La caída de Mérida Sánchez no es un evento aislado. El exsecretario forma parte de una lista de diez ciudadanos mexicanos, encabezada por el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, a quienes el Departamento de Justicia de EE. UU. busca procesar por vínculos con el crimen organizado.

Mientras el Gobierno de México, a través de la Cancillería, solicita pruebas para proceder con las órdenes de extradición restantes, el General Mérida ya compareció ante el juez Eric J. Markovich en Arizona. Con un defensor de oficio asignado, se espera su traslado inmediato a Nueva York para enfrentar los cargos que podrían mantenerlo tras las rejas de por vida.