Por: La Redacción.

Washington, EUA., a 19 de enero del 2026.- La idea de que Estados Unidos adquiera Groenlandia no es nueva. Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, los presidentes estadounidenses han considerado esta posibilidad durante más de un siglo. La administración del presidente Donald Trump ha revivido esta propuesta, argumentando que Groenlandia es clave para la seguridad nacional debido a sus vastos recursos minerales y su ubicación estratégica en el Ártico.

En una entrevista con Kristen Welker en el programa «Meet the Press» de NBC, Bessent criticó a los líderes europeos por proyectar «debilidad» en defensa, en contraste con lo que él describe como la proyección de «fuerza» de Estados Unidos. Bessent enfatizó la importancia de tener a Groenlandia bajo el control estadounidense para evitar conflictos futuros, especialmente en el contexto de amenazas de países como Rusia en la región del Ártico.

Cuando se le preguntó si los comentarios de Trump sobre Groenlandia eran una táctica de negociación con Europa, Bessent señaló que para el presidente, mejorar la seguridad de Groenlandia es imposible sin que esta forme parte de Estados Unidos. Trump también ha vinculado este tema con la imposición de nuevos aranceles a varios países europeos, aumentando así la apuesta en las negociaciones.

La propuesta de Trump ha generado reacciones mixtas a nivel internacional. Mientras algunos, como el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, reconocen las amenazas potenciales de China y Rusia en la región, otros se oponen firmemente a la idea de la adquisición. En Groenlandia, han surgido protestas encabezadas por el primer ministro Jens-Frederik Nielsen, con manifestantes declarando que Groenlandia «no está en venta».

Groenlandia, con una población de aproximadamente 57.000 habitantes, es un territorio semiautónomo de Dinamarca. Su importancia geopolítica ha crecido en los últimos años debido a sus recursos naturales y su ubicación estratégica en el Ártico, un área de creciente interés internacional.