Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 29 de marzo del 2026.- Ni el paso de los años, ni el polvo del desierto detienen la promesa de una madre. Bajo el sol de la periferia sur, en la Colonia Ávalos, un grupo de mujeres valientes volvió a hundir las palas en la tierra con una sola esperanza: encontrar a Brenda Elvira Lechuga López, desaparecida desde aquel doloroso 8 de marzo de 2023.

El operativo de búsqueda, encabezado por la organización Justicia Para Nuestras Hijas (JPNH) y acompañado por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE), no fue casualidad. Apenas la semana pasada, el hallazgo del cuerpo de un hombre en esa misma zona encendió las alarmas y reenfocó los esfuerzos en este sector estratégico de la capital.

Más de 30 personas, entre peritos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), personal de la Comisión de Víctimas y, sobre todo, madres buscadoras, recorrieron palmo a palmo el terreno hostil. Para ellas, cada indicio es una posibilidad; cada jornada, un acto de fe.

Norma Ledezma, titular de la CEAVE y quien conoce en carne propia el camino del buscador, fue clara al señalar que esta labor no conoce pausas:

«Hasta encontrarles, ni el tiempo ni la distancia detendrán la voluntad inquebrantable de traerles de vuelta a casa… Nuestra labor de localización es una prioridad absoluta que se mantiene activa y firme», sentenció Ledezma.

Brenda Elvira desapareció hace tres años, dejando un hueco que su familia se niega a llenar con el olvido. Acompañadas por JPNH, las madres buscadoras reafirmaron que no descansarán hasta que la verdad salga a la luz y se logre el esclarecimiento de los hechos. En Chihuahua, donde las cifras de desaparición siguen siendo una herida abierta, el rastreo en Ávalos es un recordatorio de que la búsqueda es, ante todo, un acto de amor innegociable.