
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 17 de junio del 2026.- El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena (GPPMorena), Cuauhtémoc Estrada Sotelo, denunció una sistemática «resistencia» por parte de legisladores de oposición para cumplir con las funciones de transparencia y rendición de cuentas dentro del Congreso del Estado.
El legislador cuestionó la estrategia recurrente de los diputados del PAN y Movimiento Ciudadano (MC) para romper el quórum durante la comparecencia del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar. Dicho ejercicio, aprobado desde mediados de abril, fue postergado injustificadamente hasta este lunes; una acción que, a juicio del líder de la bancada guinda, evidencia una profunda falta de tolerancia política y un rechazo frontal al debate parlamentario.
“Debemos pugnar por que este tipo de ejercicios se den más y sean más continuos; no nos debe sacar comezón el hecho de invitar a un funcionario a explicar un asunto de la cosa pública”, sentenció el legislador.
Durante su intervención, Estrada Sotelo realizó un balance del comportamiento de las bancadas opositoras donde aclaró que la actitud no fue uniforme en toda la fracción albiazul, reconociendo que los diputados Carlos Olson San Vicente y Saúl Mireles Corral permanecieron en el recinto, mientras que los diputados Xochitl Contreras Herrera y Jorge Soto Prieto optaron por retirarse.
En contraste, señaló una postura unánime en la bancada de Movimiento Ciudadano, donde tanto el diputado Francisco Sánchez Villegas como la diputada Alma Portillo Lerma se retiraron del ejercicio.
Estrada Sotelo lamentó que, a pesar de haber mantenido debates «ríspidos» y confrontaciones de ideas en legislaturas anteriores, la actual dinámica política esté priorizando el abandono de sesiones sobre el oficio político. “Podemos pensar distinto, pero a lo que no podemos renunciar es a escuchar y ser tolerantes; el que nos digan cosas que no nos gusten enriquece el sistema democrático”, concluyó.
La denuncia de Estrada Sotelo coloca en el centro del debate la eficacia del Congreso local, donde la asistencia y el quórum se han transformado en herramientas de obstrucción, dificultando el acceso a la verdad y la rendición de cuentas que la ciudadanía exige.






