Por La Redacción.

Ciudad de México., a 9 de mayo del 2026.- En una fecha que para millones representa celebración, para más de 130 mil familias en México es un recordatorio de la ausencia. En vísperas del Día de las Madres, la crisis de desapariciones en el país ha alcanzado un nuevo nivel de urgencia internacional: por primera vez en su historia, el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU ha invocado el Artículo 34 de su Convención para intervenir en la situación mexicana, calificándola de «extrema gravedad».

Organizaciones internacionales de peso como la Fundación para el Debido Proceso (DPLF) y WOLA han lanzado un exhorto contundente al Estado mexicano: es momento de dejar de lado el orgullo institucional y aceptar la asistencia técnica y financiera de la ONU. La recomendación del organismo internacional incluye apoyo forense avanzado e investigación especializada, herramientas críticas para un país que ha demostrado ser incapaz de procesar la montaña de restos humanos y expedientes acumulados en la última década.

El pronunciamiento de las ONG subraya una realidad sangrienta: buscar a un hijo en México se ha convertido en una sentencia de muerte. En lo que va de 2026, la violencia contra las familias buscadoras no ha dado tregua, sumando nuevos nombres a la lista de activistas asesinados mientras escarbaban la tierra en busca de verdad.

«Esta es la primera vez que el CED activa este procedimiento», alertaron las organizaciones, señalando que la medida responde a la falta de respuestas eficaces del gobierno. La intervención de la Asamblea General de la ONU no es solo un trámite; es un reconocimiento global de que el sistema de justicia en México ha colapsado ante la magnitud del crimen organizado y la deficiencia institucional.

Para las organizaciones con sede en Estados Unidos, el actual panorama político abre una ventana para que México reconozca la dignidad de las víctimas. Aceptar la ayuda internacional no debe verse como una pérdida de soberanía, sino como el cumplimiento del derecho básico de las madres a conocer el paradero de sus hijos.

Mientras el país se prepara para los festejos del 10 de mayo, la comunidad internacional observa a un Estado que tiene ante sí la opción de seguir gestionando el olvido o permitir que la ciencia y la cooperación internacional den respuestas a quienes llevan años con las manos vacías.