
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 17 de mayo del 2026.- En un desafío legal sin precedentes que sacude los cimientos organizativos de la próxima Copa del Mundo, un juez federal ha otorgado medidas cautelares en favor de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas. La resolución judicial no solo protege la propiedad de miles de ciudadanos, sino que impone condiciones directas a la FIFA y a Grupo Ollamani, propietarios del coloso de Santa Úrsula.
La disputa gira en torno a los contratos de aportación firmados en 1965, décadas antes de que la FIFA imaginara el modelo de negocio actual. Según Roberto Ruano Ortega, secretario general de la asociación, el fallo busca evitar que se «pisoteen» derechos adquiridos que han pasado de generación en generación.
Las medidas cautelares, calificadas por la defensa como una «orden judicial no sujeta a interpretación», establecen cuatro pilares fundamentales que la FIFA deberá respetar durante el torneo:
- Acceso garantizado: La FIFA está obligada a otorgar entradas a los palcohabientes para los partidos del Mundial; en su defecto, los propietarios podrán ingresar simplemente exhibiendo su título de posesión.
- Libertad de propiedad: Los dueños podrán vender, rentar, heredar o ceder sus espacios sin interferencia del estadio o del organismo internacional.
- Servicios básicos: Se garantiza el uso de estacionamiento y el derecho a introducir alimentos y bebidas a los palcos, desafiando las estrictas políticas de consumo de la FIFA.
El alcance de la resolución es severo. El abogado Balfré Morales Martínez advirtió que, de no acatarse estas disposiciones, se solicitarán medidas de apremio que van desde multas económicas hasta el arresto de los responsables. Aunque no se especificó sobre qué directivos recaería la orden, el mensaje es claro: la soberanía de los contratos civiles mexicanos está por encima de los reglamentos privados del organismo rector del fútbol.
Con cerca de siete mil afiliados protegidos por esta resolución, el Estadio Azteca entra en una fase de incertidumbre operativa a pocos días de ser notificada oficialmente la FIFA. Lo que inició como una remodelación física del inmueble ha derivado en una batalla legal que pone a prueba la capacidad de México para hacer valer su estado de derecho frente a los intereses comerciales más grandes del deporte mundial.
Con información de Proceso.
El Coloso de Santa Úrsula se Transforma en el «Estadio Ciudad de México» para el Mundial 2026






