
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 19 de octubre del 2026.- El exfiscal general de Chihuahua afirmó que tras seis horas de audiencia y 45 declaraciones de funcionarios, la FGE solo presentó presunciones e inferencias para acusarlo.
Durante la audiencia de formulación de imputación, el exfiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, desarmó ante el juez de la causa la teoría presentadas por la Fiscalía General del Estado (FGE), asegurando que, tras una investigación de gran escala, el Ministerio Público carece de un solo elemento probatorio directo que lo vincule con la intervención de agentes extranjeros en el operativo del penal.
En su intervención, Jáuregui Moreno cuestionó la solidez del caso penal al señalar una clara contradicción: mientras la FGE presume la «exhaustividad» de su indagatoria, los datos expuestos ante el tribunal se limitan a deducciones e inferencias sin sustento causal.
El exfiscal enfatizó que la propia representación social basó su exposición en las declaraciones de más de 45 funcionarios adscritos a la FGE, así como en dictámenes de geolocalización GPS y análisis de comportamiento telefónico. No obstante, subrayó que en las más de seis horas de lectura de antecedentes no se citó una sola prueba que apunte a su responsabilidad.
«Ni una orden, un WhatsApp, nada que estableciese un nexo causal que pudiese dejar clara mi intervención (…). Ni una sola probanza específica», aseveró Jáuregui Moreno ante la autoridad judicial, al reiterar que no existen órdenes, circulares o comunicaciones firmadas o emitidas por él para autorizar la presencia de elementos extranjeros en el reclusorio.
El punto central de la crítica expuesta ante el juzgador radica en el origen de las deducciones del Ministerio Público. De acuerdo con el imputado, la acusación no descansa en evidencia forense ni en señalamientos directos, sino en dos videos de reuniones de trabajo y en una declaración periodística vertida 48 horas después de los hechos, cuando aún no se contaba con información oficial completa.
Respecto a los videos, Jáuregui argumentó que los encuentros mostrados corresponden a la dinámica operativa cotidiana del cargo con personal a su cargo, advirtiendo que resulta insostenible construir la hipótesis de un «concierto previo» o conspiración criminal únicamente a partir de reuniones de trabajo ordinarias.
Análisis crítico del caso: Los vacíos de la acusación y de la defensa
| Dimensión | Argumento de la Acusación (FGE) | Réplica / Punto Crítico de la Defensa |
| Prueba testimonial | Exposición de +45 declaraciones de personal de la Fiscalía. | Ningún testimonio hace una imputación directa o señala haber recibido una orden explícita. |
| Prueba técnica | Rastreo telefónico y ubicación GPS de aparatos involucrados. | No hay registros telefónicos ni ubicaciones que vinculen al exfiscal con la toma de decisiones del operativo. |
| Nexo Causal | Inferencias a partir de reuniones en video con funcionarios clave. | Mantener reuniones con subordinados forma parte del tramo de control instituido; la inferencia no sustituye la prueba. |
| Cadena de Mando | Responsabilidad jerárquica por la omisión o comisión durante su gestión. | Jáuregui señala que se le pretende atribuir responsabilidad por hechos o estructuras posteriores a su renuncia. |
Las declaraciones del exfiscal colocan sobre la mesa un debate jurídico clave para la resolución del tribunal: determinar si el estándar de prueba presentado por la FGE es suficiente para sostener una vinculación a proceso basada en presunciones indiciarias o si, por el contrario, la falta de un nexo causal directo destruye la teoría del caso imputada por la representación social.
Corresponderá al juez de control valorar si las inferencias presentadas superan la presunción de inocencia o si la ausencia de elementos directos invalida la acusación estatal.






