
Por: La Redacción.
Coyame, Chih., a 24 de junio del 2026.- Un operativo interinstitucional encabezado por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) permitió el rescate de tres personas que presuntamente fueron engañadas para trabajar con grupos delictivos en el municipio de Coyame del Sotol. La extracción, que requirió despliegue aéreo y terrestre, evidencia los retos operativos que enfrenta la estrategia de seguridad en las zonas rurales y despobladas del estado.
Las labores de búsqueda iniciaron el 22 de junio, tras recibir reportes en el sistema C7 sobre personas retenidas en una zona de difícil acceso. De acuerdo con el informe oficial, aunque el reconocimiento aéreo permitió localizar a los afectados de inmediato, las condiciones climáticas y geográficas impidieron su rescate inicial. Como medida de contención, se procedió a entregar apoyo humanitario, incluyendo agua, alimentos e instrucciones, a la espera de condiciones favorables para la extracción.
Fue hasta la mañana de este miércoles 24 de junio cuando un operativo coordinado, que involucró a más de 40 elementos de la SSPE y Defensa, logró el resguardo de las víctimas, quienes presentaban signos de deshidratación. Los rescatados fueron trasladados a Coyame del Sotol para recibir atención médica especializada y quedar bajo resguardo de las autoridades.
El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya, resaltó que este resultado demuestra la capacidad de coordinación institucional mediante herramientas tecnológicas como la Plataforma Centinela. No obstante, el incidente pone de relieve una problemática recurrente en la región: la operación de grupos delictivos que utilizan el engaño para el reclutamiento forzado de personas en zonas de alta vulnerabilidad y complejo acceso geográfico.
Si bien la respuesta interinstitucional resultó efectiva en esta ocasión para salvar vidas, el caso de Coyame del Sotol vuelve a colocar en la agenda pública la fragilidad de la seguridad en las zonas periféricas del estado.
El hecho subraya la necesidad de que la estrategia de seguridad no solo se limite a la capacidad de reacción ante emergencias, sino que profundice en la prevención de este tipo de captaciones ilícitas que siguen afectando a la población, particularmente en áreas donde la presencia del Estado es puesta a prueba por factores geográficos y la actividad de grupos criminales.
Las autoridades han reiterado su compromiso de salvaguardar la integridad de los chihuahuenses ante este tipo de amenazas, mientras las víctimas continúan recibiendo el seguimiento institucional correspondiente.






