Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 21 de marzo del 2026.- Mientras la política local se pierde en discusiones de cara a la elección por la gobernatura en el 2027, el «ojo de Washington» ha puesto sus cartas sobre la mesa. El más reciente Informe Anual de Amenazas de la Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos (2026) dibuja un panorama aterrador para el próximo año, donde México no es un espectador, sino un protagonista de la inestabilidad.

El reporte es brutalmente honesto sobre la crisis de seguridad e dentifica a los actores criminales transnacionales en México como una amenaza directa a la seguridad nacional de EE. UU. Pero lo que no dicen los boletines oficiales en nuestro país, el informe lo subraya: la capacidad de los cárteles para corromper funcionarios y controlar territorios sigue en aumento, alimentando una crisis de fentanilo que mata a miles en el norte, pero que deja una estela de sangre y desapariciones en nuestras calles de Juárez y Chihuahua.

¿Hasta dónde llega la complicidad estatal que permite que esta «maquinaria de muerte» siga operando con total impunidad?

En el apartado de Border Security (Seguridad Fronteriza) y migración es una cubetada de agua fría ya que este informe prevé que los flujos migratorios seguirán siendo utilizados como moneda de cambio política y que las redes de tráfico de personas se han vuelto más sofisticadas y letales. Para Ciudad Juárez, esto se traduce en una presión constante: albergues colapsados, recursos federales que no llegan y una población migrante vulnerable que es presa fácil tanto del crimen como de la explotación política.

No obstante el análisis va más allá del narco. La Inteligencia de EE. UU. advierte sobre la influencia de potencias extranjeras (China y Rusia) quienes se encuentran buscando espacios en América Latina. En un estado como Chihuahua, con una dependencia total de la industria manufacturera y la exportación, cualquier «roce» en esta guerra fría tecnológica nos pega directo en el bolsillo.

¿Estamos preparados para las consecuencias de una guerra comercial o de inteligencia que se juega en nuestra propia frontera?

En pocas palabras, el informe 2026 no es solo una lista de miedos; es un recordatorio de la vulnerabilidad de México. Mientras el gobierno federal y los estatales se envuelven en banderas de soberanía, los datos muestran una realidad distinta: un país donde el control territorial es compartido con el crimen y donde las decisiones se toman mirando siempre hacia el norte, por miedo o por necesidad.

La seguridad de Chihuahua no se garantiza solo con patrullas arrendadas a sobreprecio; se garantiza entendiendo que somos una pieza en un tablero global donde, si no nos ponemos las pilas, seguiremos siendo el territorio donde otros pelean sus guerras.