Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 23 de abril del 2026.- La bancada de Morena en el Congreso de Chihuahua ha dado un paso definitivo en la escalada de tensiones tras el escándalo de la Sierra Tarahumara. A través de la diputada Elizabeth Guzmán Argueta, la fracción parlamentaria solicitó formalmente la comparecencia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, argumentando que la presunta presencia de agentes de la CIA en operativos estatales no es un evento aislado, sino el síntoma de una «práctica consciente» de acuerdos internacionales realizados al margen de la Constitución Mexicana.

La solicitud de comparecencia, presentada como un punto de acuerdo de urgente resolución, exige que la titular del Ejecutivo detalle la naturaleza de la participación de agentes extranjeros en territorio estatal, un hecho que cobró relevancia internacional tras la muerte de dos operativos presuntamente vinculados a agencias de inteligencia estadounidenses. Para Morena, este suceso no solo vulnera la dignidad del Estado, sino que representa una transgresión directa a las facultades exclusivas del Gobierno Federal en materia de política exterior y seguridad nacional.

El argumento de Morena se sustenta en lo que llaman un «patrón de comportamiento» de la actual administración. La diputada Guzmán Argueta recordó que este no es el primer choque con el pacto federal, citando antecedentes clave:

  • El Eje Texas-Chihuahua (2022): El polémico memorándum con el gobernador Greg Abbott sobre seguridad fronteriza.
  • El Acuerdo Hídrico con Israel (2023): Un convenio de cooperación con agencias extranjeras sin la validación de la Cancillería.
  • El «Búnker» de Agencias: Declaraciones previas de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal que sugieren la presencia de analistas del FBI, DEA y ATF operando en instalaciones gubernamentales de Chihuahua.

“La gobernadora no tiene facultades para realizar convenios con otro país al margen de la Federación”, sentenció Guzmán Argueta, invocando los artículos 89 y 117 de la Carta Magna. La tesis de Morena es clara: Chihuahua ha construido una estructura de seguridad y cooperación internacional paralela a la del Estado Mexicano, lo que constituye un desafío directo a la soberanía nacional.

La exigencia de comparecencia busca obligar a la gobernadora a informar, bajo protesta de decir verdad, sobre el sustento jurídico de estos esquemas de colaboración. En un clima de alta polarización, donde el PAN defiende la autonomía estatal y Morena exige orden federal, la presencia de Maru Campos ante el Congreso se ha convertido en la prueba de fuego para el equilibrio de poderes en Chihuahua.