
Por: Estela Malka Ben-Amí.
Hermosillo, Son., a 5 de abril del 2026.- Una supuesta terapia de bienestar se convirtió en una pesadilla mortal en Sonora. La Secretaría de Salud Federal, la Cofepris y la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) han desplegado una investigación urgente tras el fallecimiento de al menos cuatro personas —y una quinta víctima extraoficial— presuntamente vinculadas a la aplicación de «sueros vitaminados» en una clínica privada.
La comunidad de Hermosillo se encuentra conmocionada tras los decesos de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo, Sebastián Almeida Cáñez; así como de Dinora Ontiveros y Catalina Figueroa. Familiares de las víctimas señalan directamente al médico Jesús Maximiliano Verduzco Soto como el responsable de aplicar estos tratamientos intravenosos en una clínica de la colonia Jesús García.
Según testimonios desgarradores, tras recibir el supuesto suero para «bienestar general» o para «curar una resaca» (en el caso de un joven de 22 años llamado Zahid), los pacientes desarrollaron cuadros críticos en cuestión de minutos, sufriendo fallas multiorgánicas en riñones e hígado.
La Cofepris ha tomado el control del análisis de los insumos asegurados en cateos. Las sustancias fueron trasladadas bajo estricta cadena de custodia a la Ciudad de México para ser analizadas por el laboratorio nacional de referencia (CCAYAC).
Puntos clave de la investigación:
- Deslinde Farmacéutico: La empresa Rubio Pharma y Asociados se deslindó categóricamente de los hechos, aclarando que no producen ni distribuyen sustancias bajo la denominación de “suero vitaminado”.
- Mala Práctica Médica: La Fiscalía investiga una posible negligencia criminal, tras asegurar expedientes clínicos y medicamentos inyectables cuya composición no es clara.
- Red Negativa: Autoridades sanitarias activaron un protocolo para detectar si existen más personas afectadas en hospitales de la región que presenten síntomas similares.
Los deudos han hecho público el nombre del médico para evitar que más personas caigan en sus promociones de redes sociales. La clínica permanece asegurada por la FGJES mientras se realizan estudios histopatológicos en los tejidos de las víctimas para confirmar el daño celular causado por los sueros.
«No es un hecho aislado, es un peligro público», sentenciaron los familiares durante los servicios funerarios realizados este fin de semana.






