Por: Sandra Dueñes Monárrez. 

Chihuahua, Chih., a 30 de agosto del 2025.- Lo ocurrido en la antigua Casona de Xicoténcatl, sede alterna del Senado de la República no es más que un reflejo que de lo que ocurre en las calles de este país donde a diario vemos perderse la educación y los valores.

Las redes sociales explotaron ante las imágenes tan abominables que presentaban al dirigente nacional del PRI, el senador Alejandro Moreno Cárdenas junto con otros legisladores interrumpiendo el himno nacional y buscando golpear al presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien es 15 años mayor al líder del tricolor.

Es ahí dónde nos preguntamos qué ejemplo ofrecen los liderazgos nacionales, donde uno de ellos aprovechándose de la posición de la fuerza que le otorga el tener década y media menos que su opositor opta por la violencia, pero no una simple sino organizada en contubernio con otras personas que cercaron el espacio donde se encontraba el aún presidente de la mesa directiva del Senado de la República.

Mientras que el segundo, aprovechándose de su jerarquía política evade la realidad que enfrenta nuestro país y minimiza las opiniones de la oposición, menoscabandolas por no estar de acuerdo con ellas. Amenazando con ejercer el poder del Estado para silenciarlos por sus pecados del pasado…

Y aunque es importante respetar a las personas tanto por su edad, como por su embestidura, es necesario que ese respeto se gane con acciones, hecho que Fernández Noroña a lo largo de su trayectoria no ha logrado, pues su actitud “porril” que lo ha caracterizado lo retrata de cuerpo entero, por lo que los hechos ocurridos en la Cámara de Senadores habla por si sola de lo que ocurre durante las sesiones de la cámara alta.

Resulta más que evidente que la toxicidad que permea en el ámbiente político y social de nuestro país se ha trasladado al Senado de la República donde por mucho odio, rencor y desacuerdo, la violencia no es el camino a la democracia y a la recuperación de la confianza del pueblo de México, es ahí desde donde el PRI busca lograr posicionarse, a golpes y mentadas. Es esa la educación que los liderazgos del tricolor y de Morena poseen para ofrecer a los mexicanos.

La imagen es grotesca para muchos, pero para otros ha sido objeto de oda y exaltación hacia un comportamiento que se propaga como un cáncer que devora rápidamente la conciencia de los mexicanos pero que al mismo tiempo los retrata de cuerpo entero; no solo dentro del círculo rojo de la política, sino a nivel mundial, porque las imágenes de esta penosa reyerta trascendieron fronteras y mostraron la verdadera cara de la política mexicana.

Acaso la política dejó de ser ese arte de dialogar y negociar con diplomacia, pero sobre todo con educación para transformarse en un tumulto de acciones propias de una verdulería en donde los gritos, mentadas, burlas con apodos grotescos son el pan de cada día de parte del debate del Senado de la República.

Sí es así, qué pena y qué vergüenza da la política mexicana y sus personajes quienes están más pendientes de “sacarse las corruptelas” que en legislar a favor del pueblo de México. De todos modos, los señalamientos de corrupción solo quedan en eso, en simples señalamientos, en una parafernalia en la que todos tienen cola que les pisen, pero al final todos recogen su rabo.

La violencia de la que fuimos testigos el día de ayer entre los senadores del PRI y de Morena, es el claro ejemplo —como lo dije al inicio de este texto— es el reflejo de lo que ocurre también afuera del Senado de la República, donde las burlas y los memes dejan claro el bullying político y la proclividad al linchamiento social que se respira en el ambiente.

Luego nos quejamos de la violencia armada, el acoso escolar, la violencia familiar y en el trabajo e incluso en las redes sociales donde una opinión distinta se transforma de inmediato en un linchamiento mediático, dejando de lado el derecho a opinar y expresar distinto su forma de pensar y sentir.

¿A dónde va este México hermoso de gente linda y sonrisa franca? donde quedaron los valores de paz que destacaba a este país como ejemplo a nivel mundial? acaso murieron y no nos dimos cuenta… Están perdidos o se los robaron cuando estábamos distraídos viendo como golpeaban a Gerardo Fernández Noroña? seguro alguien se lo embolso cuando estábamos viendo como pateaban a Emiliano González, camarógrafo del senador.

¿Acaso nos merecemos una política como la que vimos en la Casona de Xicoténcatl y en cada sesión? Es esa la democracia que defiende la senadora Lilly Téllez, quien a gritos le echa en cara la parálisis facial a la senadora del PT Lilia Aguilar y le pone apodos ridículos a Fernández Noroña, mientras que el morenista minimiza e ignora las denuncias de Téllez y evade la realidad que se viven en el país.

Por mucha desesperación e impotencia que exista ante lo que ocurre en nuestro país, es importante que la politica busque el establecimiento de acuerdos, implemente acciones cercanas a la gente, pero sobre todo que asuman la responsabilidad en lugar de evadirla.

De una vez les puedo decir que, el arte de hacer política terminó convirtiéndose en un vulgar espectáculo que da una terrible vergüenza y pena, en manos de quienes está el destino de México…

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