Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 4 de junio del 2026.- En una postura frontal, el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN (GPPAN), Alfredo Chávez Madrid, calificó el intento de juicio político contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván como un ejercicio de «doble moral» y «clientelismo político» por parte de Morena.

El líder legislativo panista fundamentó sus críticas en las declaraciones recientes de Ricardo Monreal, quien admitió no encontrar elementos jurídicos que justifiquen un juicio político contra la mandataria estatal.

Para Chávez Madrid, este reconocimiento evidencia que las intenciones de la bancada guinda no tienen sustento legal, sino una motivación puramente partidista orientada a la desestabilización política del estado.

«Vamos a desnudar la hipocresía de Morena. Monreal reconoce que no hay elementos, pero la bancada insiste en un proceso que solo busca distraer de los problemas reales», señaló el coordinador panista al cuestionar la congruencia del coordinador de la mayoría en el Senado.

La crítica de Chávez Madrid trascendió el ámbito estatal al vincular la retórica de Morena con una supuesta protección a figuras vinculadas al crimen organizado. El legislador cuestionó por qué, mientras el gobierno federal presume la extradición de supuestos capos, existen figuras dentro del mismo partido en el poder que no han sido presentadas ante las autoridades correspondientes para la valoración de pruebas.

«Quieren tapar el desorden y la corrupción que tienen con el crimen organizado utilizando la Constitución a su conveniencia», sentenció Chávez, exigiendo que la bancada de Morena deje de utilizar las instituciones para intentar desestabilizar a la administración estatal.

El GPPAN reafirmó que no existen elementos para desafueros ni declaraciones de procedencia, calificando la arremetida contra la Gobernadora Campos Galván como una maniobra desesperada para desviar la atención de la agenda de seguridad nacional.